200 científicos llaman a salvar a la Amazonia de un «camino sin retorno»

Un informe realizado por más de 200 científicos sobre la cuenca del Amazonas llama a los actores que toman decisiones a parar de manera inmediata la deforestación en esta región para evitar llegar a un “punto de inflexión catastrófico”.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) se sumó a este pedido y advirtió que algunas regiones de la selva tropical más grande del mundo podrían convertirse en fuentes permanentes de carbono.

El Informe de Evaluación de la Amazonía del Panel Científico para la Amazonía (SPA, por sus siglas en inglés) que fue presentado en el último día de la COP26 advierte que la región se acerca a un potencial punto de inflexión catastrófico debido a la deforestación, la degradación, los incendios forestales y el cambio climático.

La evidencia reciente sugiere que este umbral podría alcanzarse con una deforestación entre 20 y 25%.

En la actualidad, el 17% de los bosques amazónicos ya se ha perdido y al menos un 17% adicional se ha degradado.

En consecuencia, los organismos recomiendan prohibir de manera inmediata la tala de bosques en todo el sur de la Amazonía.

Esta región «comprende dos millones de km2 de selva tropical desde el sur de Perú, Bolivia, el norte de Mato Grosso y el sur de Pará, estados de Brasil, hasta el Atlántico”, explica un comunicado de la WWF.

Otro de los pedidos es la cero deforestación y degradación de bosques en toda la Amazonia antes del 2030. Aunque el sistema de la Amazonia es complejo y es difícil predecir un futuro tras el punto sin retorno, los pronósticos hablan de la reducción de lluvias, incendio y mortalidad de árboles.

“Cruzar tal punto de inflexión podría resultar en una pérdida permanente de bosque húmedo tropical y su conversión a ecosistemas secos degradados con una cobertura arbórea menor», reseña el comunicado de la WWF.

Este cambio repentino y posiblemente irreversible podría resultar en la liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, un colapso repentino de la biodiversidad y la pérdida de humedales importantes, con altos costos para la sociedad, afectando el suministro de agua urbana, la agroindustria, los medios de vida locales y la capacidad de la humanidad para frenar el aumento de las temperaturas del planeta”, se añade.

Página Siete

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