Una nave espacial rusa Soyuz, con tres tripulantes, entre ellos la primera bielorrusa, se acopló este lunes con éxito a la Estación Espacial Internacional, anunció la agencia espacial Roscosmos en Telegram.

La Soyuz MS-25, que había despegado de Baikonur en Kazajistán, transportó a la estadounidense Tracy Dyson, el ruso Oleg Novitski y la bielorrusa Marina Vassilevskaia, de 33 años.
Tracy Dyson pasará 184 días en órbita, pero sus colegas regresarán a tierra el 6 de abril, precisó Roscosmos.
La Soyuz-25 despegó el sábado tras un primer lanzamiento abortado in extremis el jueves.
El retraso fue una nueva contrariedad para el sector espacial ruso, en dificultad desde hace años por problemas de financiación.
Tres vehículos espaciales rusos acoplados al segmento ruso de la estación orbital experimentaron fugas de líquido de enfriamiento en los últimos meses.
El sector espacial ruso está limitado por su falta de innovación, pues la mayoría de sus sistemas reposan en tecnologías soviéticas generalmente confiables, pero que envejecen.
Tras el cese en 2011 del programa de transbordadores estadounidenses, las Soyuz tuvieron la exclusividad de los tripulados hacia la estación. Un monopolio, lucrativo para Roscosmos, que terminó en 2020 con la llegada de la empresa privada SpaceX del multimillonario Elon Musk.
La cooperación ruso-occidental en el campo espacial fue afectada por la ofensiva rusa contra Ucrania y las sanciones posteriores. La EEI es uno de los escasos sectores donde aun sigue la cooperación entre Rusia y Estados Unidos.
Pero Rusia quiere poner fin a su participación para concentrarse en la construcción de su propia estación espacial.
AFP
