Un niño, de cinco años, sufrió quemaduras en las nalgas después de que su madre lo sentara en dos ladrillos calientes, supuestamente para evitar que siguiera orinando en la cama. El menor de edad tiene 40 días de impedimento y su madre ha sido imputada por lesiones graves y gravísimas, lo que llevará a la Fiscalía a solicitar medidas cautelares personales en la audiencia, ya que ella tiene otros seis hijos, incluido un bebé.

Según el informe del fiscal departamental de Cochabamba, Osvaldo Tejerina Ríos, el Ministerio Público tomó conocimiento del caso el 28 de marzo. Se informó que el niño sufrió quemaduras serias en los glúteos. La madre presuntamente calentó los ladrillos para sentar a su hijo sobre ellos con la intención de detener sus problemas de incontinencia durante el sueño, basándose en sus creencias. La víctima aguantó el dolor, ya que su madre pensaba que se recuperaría, pero cuando las heridas se infectaron, buscaron ayuda en el Hospital México de Sacaba.
Por su parte, Carmelo Valencia, responsable de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia (DNA) de Sacaba, informó que se enteraron del estado del niño el 13 de marzo, pero en ese momento creyeron en la versión de la madre, quien afirmó que el responsable de lo ocurrido era su hijo, de 10 años. Debido a su edad, el menor de edad era inimputable. Sin embargo, los funcionarios siguieron el caso y, con el paso de los días, lograron la confianza de la víctima, quien les reveló que en realidad su madre fue la responsable de las quemaduras.
En cuanto a la situación de la progenitora, el fiscal departamental señaló que fue imputada y que el fiscal a cargo del caso solicitará medidas cautelares personales, como detención domiciliaria y otras medidas que no impliquen prisión, pero que aseguren su presencia durante el proceso. Uno de los principales motivos es que la mujer tiene siete hijos, incluido el niño afectado por las quemaduras, bajo su responsabilidad.
En este sentido, el personal de la DNA prevé que el menor de edad afectado pase a estar bajo el cuidado de familiares cercanos. El caso se encuentra en proceso de investigación.
No es la primera vez que se reportan casos como este, donde algunos padres creen que castigar a un niño de esta manera puede corregir su comportamiento hiperactivo o resolver problemas de incontinencia urinaria nocturna. Sin embargo, los profesionales médicos señalan que estas prácticas no solo son peligrosas y perjudiciales, sino que también constituyen un acto de violencia que puede resultar en penas de cárcel.
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