La puesta en marcha del plan “Escudo Fronterizo”, por parte del presidente chileno, José Antonio Kast, con la construcción de un muro en la frontera, desató una polémica en integrantes de la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia; unos expresaron su rechazo a la medida y otros su aceptación.Entretanto, en Chile, el presidente de ese país, José Antonio Kast, verificó el avance de las obras, tanto en la frontera con Bolivia como con Perú.
La construcción de un muro fronterizo por parte del gobierno de Chile provocó reacciones en asambleístas de Bolivia, algunas expresaron su descontento y otras mostraron aceptación.La diputa del PDC Sandra Rivero, citada por El Deber de Santa Cruz, afirmó que la apertura de zanjas en la frontera, por parte de Chile, “no es un motivo para preocuparse en Bolivia”.La legisladora agregó que, en su criterio, es una medida positiva, debido a que entre Bolivia y Chile hay “un recurrente problema por el tema migratorio irregular y el contrabando”.A su turno, la también diputada del PDC Claudia Bilbao afirmó que la Cancillería de Bolivia debería enviar una nota, expresando su molestia al gobierno de Chile, por la construcción de ese muro, pero que “no podemos pelear con Chile por ideología”.Bilbao recordó que Chile emplea a miles de bolivianos que llegan hasta ese país, ya sea en forma permanente o temporal en determinadas fechas.La diputada Claudia Herbas, de AP, afirmó, según El Deber, que le sorprende la pasividad del gobierno de Rodrigo Paz y que no “se diga nada” y que “no defienda con firmeza los derechos humanos vulnerados de los bolivianos”.Por su parte, la diputada Julieta Jiménez, de Unidad, considera que la apertura de zanjas es “en vano” y ve que hay una intención de parte de Chile de seguir enclaustrando a Bolivia.
Luego de que el nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, endureció su política fronteriza con la apertura de zanjas, el canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, descartó que esto vaya a afectar la relación bilateral, que se ha relanzado con el gobierno de Rodrigo Paz.“No (afecta la relación), porque te digo de manera muy clara y honesta que estamos actuando bajo el principio de buena fe y creemos que estas decisiones que se han tomado, las han tomado porque de pronto sienten que ese es el camino y habrá que conversarlo. Y esta puede ser una de muchas otras medidas”, dijo Aramayo en La Mañana en Directo de ERBOL.Explicó que cavar zanjas es una decisión de Chile, como parte de su estrategia de seguridad, mientras que Bolivia apuesta porque se mantendrá la “buena fe” en la relación entre ambos países.En el caso de las zanjas, Aramayo señaló que incluso podrían funcionar para evitar el tráfico de vehículos robados, puesto que esta situación también genera peligrosidad en Bolivia. “Quienes lo roban y cruzan las fronteras con ese tipo de ilícitos son personas naturalmente prontuariadas, que ponen en riesgo también a la población boliviana”, observó.
opinión