La familia Arce se desmorona. Lejos quedaron las mieles del poder. El expresidente Luis Arce (62 años) está preso en San Pedro. Su primogénito, Luis Marcelo Arce Mosqueira (33), se encuentra en Palmasola. Su otro hijo, Rafael (26), tiene sello rojo de Interpol y fue declarado rebelde por la Justicia. Camila, la menor (21), también es investigada por presunta corrupción. La lupa de la Justicia alcanza al que fuera artífice del “milagro económico” boliviano y a sus tres descendientes, que se vieron enmarañados dentro de una serie de procesos relacionados con la legitimación de ganancias ilícitas.
El último en concentrar los focos fue Luis Marcelo, que el viernes 20 fue enviado bajo detención preventiva a Palmasola. El caso ha arrastrado también al exjefe de Estado, a Rafael y a Camila. El Ministerio Público abrió, de oficio, otro expediente para investigar a todos.Los Arce pasaron de empaparse con el poder a quedar tras las rejas. Vale realizar una suerte de radiografía para recapitular el caso de cada uno.EL PADRE En diciembre de 2025, un mes después de dejar la Presidencia, Luis Arce fue enviado a la cárcel paceña de San Pedro bajo detención preventiva por cinco meses.
Investigado por presunto enriquecimiento ilícito, incumplimiento de deberes, conducta antieconómica, resoluciones contrarias a la ley y uso indebido de influencias por aparentes irregularidades en su gestión como ministro de Economía, Arce fue descrito por el Gobierno de turno como “el jefe de la pandilla”. Ello, en alusión al caso de posible corrupción dentro del ex Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fondioc).El expresidente, que atravesó por tratamientos oncológicos por un cáncer de riñón que lo aquejó en 2017, pasó sus primeras noches en un sector separado respecto del resto de los privados.Recientemente se filtró un video en el que se lo logra ver jugando al baloncesto con los internos. La polémica tomó fuerza porque poco antes de la aparición de dicho material, su defensa refirió que este se encontraba con la salud desmejorada.EL PRIMOGÉNITO Luis Marcelo Arce Mosqueira fue aprehendido el 18 de marzo en un edificio de la zona Equipetrol, en Santa Cruz. En el operativo secuestraron 16.500 dólares, 40.000 bolivianos, una camioneta y un casco de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El jueves 19 compareció ante el Ministerio Público y se acogió al silencio. Las investigaciones lo señalan por aparente legitimación de ganancias ilícitas. El viernes se llevó adelante su audiencia de medidas cautelares, y la Justicia determinó enviarlo por 140 días a Palmasola.
Sería acreedor de 18 inmuebles y 20 vehículos con recursos que no fueron declarados y no condicen con su situación laboral, según los datos revelados por la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF).El viceministro de Transparencia, Seguridad Jurídica y Derechos Humanos, Yamil García, apuntó, en contacto con ED 24, de El Deber, que el Ministerio Público ya conoce las matrículas computarizadas de las 18 propiedades. “Y son también 20 vehículos que están en investigación. Con seguridad que esta investigación financiera va a ir incrementándose progresivamente conforme vayan siendo convocadas más personas». El mayor de los hermanos Arce, por otro lado, habría operado a placer dentro de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Esa es la versión que sostiene el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien expresó que allí era “amo y señor”.“Era el ‘amo y señor’ de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. Nada pasaba sin su visto bueno y de su cómplice, el señor (Armin) Dorgathen, que está prófugo y seguramente ya lo vamos a traer en un tiempo más”.RAFAEL Y CAMILA El caso que mandó a prisión a Luis Marcelo también alcanza a Rafael, Camila y al propio expresidente. El Ministerio Público abrió de oficio otro expediente para indagar a la familia por aparente legitimación de ganancias ilícitas. Se habrían identificado movimientos financieros extraños. Sobre la supuesta influencia de los Arce en las entidades del Estado, el exdiputado Héctor Arce acusó: “Marcelo Arce era el dueño absoluto de YPFB, YLB y ANH. El segundo, Rafael, era dueño de ENDE, ENTEL, ABT e INRA. Su otra hija, Daniela Camila, cuando tenía 21 años, sacó 63 millones de bolivianos de crédito”.Por otro lado, en el Viceministerio de Transparencia manejan una hipótesis respecto de Rafael y Camila: habrían “disimulado” legalidad en el financiamiento de un banco para, presuntamente, “lavar” dinero.
El caso “Adán y Eva”, que se remonta a 2024, también los implica. Una investigación de Connectas reveló que habrían comprado los predios cruceños por 3.3 millones de dólares. Mediante un trámite veloz, lograron permisos de la Autoridad de Bosques y Tierras (ABT) para ampliar los desmontes a casi 1.000 hectáreas.La causa fue reabierta en julio de 2025 e investiga un presunto tráfico de influencias. En agosto, la Fiscalía emitió una alerta migratoria contra Rafael y fueron allanados los terrenos. Actualmente, Rafael tiene sello rojo de Interpol y ha sido declarado rebelde por la Fiscalía ante la inasistencia continua a las citaciones.
Agencias