Bolivia apunta a construir cárceles “modelo El Salvador” ante crecimiento del crimen organizado

El Gobierno nacional anunció que impulsará la construcción de cárceles de alta seguridad bajo modelos internacionales como el que se ha implementado en El Salvador. De esta manera, el Ejecutivo aspira a dar respuesta al crecimiento de redes del narcotráfico y la necesidad de fortalecer el control sobre internos de alta peligrosidad.

El viceministro de Régimen Interior y Policía, Hernán Paredes, explicó que esta medida forma parte de una estrategia integral para enfrentar una nueva etapa en la lucha contra el crimen organizado, marcada por la reconfiguración de estructuras tras la caída de líderes como Sebastián Enrique Marset Cabrera, quien recientemente fue expulsado del país y llevado a Estados Unidos.

“Estamos haciendo un trabajo muy fuerte para construir cárceles modelo El Salvador o (Nelson) Mandela. Esa es una tarea que nos ha instruido el presidente (Rodrigo Paz) y el ministro del Gobierno (Marco Antonio Oviedo) para ese fin porque ya tenemos una muy buena cantidad de narcotraficantes detenidos y es un tema muy complicado de controlar”, señaló la autoridad en entrevista con EL DEBER.

Paredes indicó que recintos como Palmasola y otras cárceles del país han quedado limitados frente a la cantidad de personas detenidas por delitos vinculados al narcotráfico, lo que obliga a replantear el sistema carcelario.

La autoridad también alertó que existen indicios de que organizaciones criminales continúan operando desde el interior de las cárceles, motivo por el cual se implementarán medidas inmediatas como el bloqueo de señales de telefonía e internet en estos recintos.

“Hay investigaciones que muestran que muchas de estas redes siguen funcionando desde la cárcel. Por eso necesitamos controlar completamente estos espacios”, sostuvo.

En paralelo, el viceministro respaldó las declaraciones del viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, quien advirtió que tras la captura de Marset podrían surgir nuevos actores del narcotráfico.

“Es un cambio central en la lucha contra el narcotráfico. No se trata solo de capturar a un líder, sino de desarticular toda la estructura”, afirmó.

Como parte de estas acciones, Paredes mencionó que ya se han logrado resultados operativos, como la reciente aprehensión de un alto miembro del Primer Comando de la Capital, lo que evidencia la presencia de organizaciones internacionales en el país.

El plan gubernamental también contempla el fortalecimiento de sistemas de inteligencia y la coordinación con el Ministerio Público para profundizar las investigaciones y garantizar sanciones.

“El desafío ahora no es solo detener, sino evitar que sigan operando. Por eso necesitamos infraestructura adecuada y un control efectivo”, concluyó la autoridad.

La propuesta de implementar cárceles de alta seguridad al estilo salvadoreño marca un giro en la política de seguridad del país, en un contexto donde el Gobierno busca frenar el avance del crimen organizado y recuperar el control del sistema penitenciario.

El Deber