Begoña Gómez, esposa del presidente español Pedro Sánchez, fue procesada hoy por malversación, tráfico de influencias y corrupción en los negocios por el juez Carlos Peinado, que propone llevarla a juicio ante un jurado popular.
El juez señala que Gómez se valió de su relación como esposa de Sánchez para influir en funcionarios y autoridades e impulsar su carrera privada con una cátedra que codirigía en la Universidad Complutense de Madrid.
Peinado la procesa por cuatro delitos (malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida de marca) y deja fuera un quinto delito, el de intrusismo profesional, por el que se le juzgaba hasta ahora.
El juez instructor también propone juzgar en un jurado popular junto con Gómez a los otros dos investigados, su asistente en la Moncloa, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés.
En su resolución afirma que Gómez utilizó el Palacio de la Moncloa para mantener reuniones sobre proyectos empresariales y académicos, lo que se trata de conductas que «parecen más propias de regímenes absolutistas».
Para analizar estos hechos «quizás hubiera que remontarse al reinado de Fernando VII», añade. La defensa de Gómez señala que no cobraba ninguna remuneración por el desarrollo de esa cátedra y que los fondos iban al patrimonio de la universidad.
El juez abrió la investigación en abril de 2024 a raíz de una denuncia presentada por el pseudossindicato de ultraderecha Manos Limpias.
Peinado emitió el auto cuando Gómez se encuentra acompañando a Sánchez en un viaje oficial a China.
En un comunicado, el Partido Socialista (PSOE) dijo del caso contra Gómez, que «carece de toda base», responde a «una estrategia de la derecha y la ultraderecha y sus terminales políticas y mediáticas».
Forma parte de una operación de «acoso y derribo contra el presidente del Gobierno usando todo lo que está al alcance de su mano, incluso a su familia», señala.
ANSA