Santa Cruz volvió a colocarse en el centro del escenario político nacional. Por primera vez el Sistema de Resultados Electorales Preliminares (Sirepre) difundió datos desde la capital cruceña apenas minutos después de las 18:30, estableciendo un récord en la velocidad de entrega de resultados preliminares no vinculantes que no se había registrado en procesos electorales recientes.

Con el 96,26% del conteo preliminar, el candidato de Libertad y República (Libre), Juan Pablo Velasco, se impuso con claridad en la Gobernación cruceña al alcanzar el 57,08% de los votos (873.466), frente a Otto Ritter, de Santa Cruz Para Todos, que obtuvo el 42,91% (656.203). La diferencia consolidó una victoria contundente en el principal bastión electoral del país.
La relevancia de este resultado se explica también por el contexto previo. En la primera vuelta, Velasco había logrado el 28,57% frente al 26,98% de Ritter, lo que anticipaba una segunda vuelta altamente competitiva. Sin embargo, el balotaje amplió la brecha y terminó consolidando el liderazgo de Libre en la región.
El presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Gustavo Ávila, destacó que la jornada electoral se desarrolló con normalidad en el 100% del territorio nacional, sin incidentes de relevancia, y remarcó el desempeño del sistema preliminar.
“El respeto a los resultados es el respeto a la democracia. Ese es el límite que nunca debemos cruzar”, afirmó, al presentar los datos oficiales preliminares.
Ahora el Tribunal Electoral de Santa Cruz (TED) debe consolidar el cómputo oficial de las actas. Hay un plazo de siete días para ese proceso, pero las autoridades esperan cerrar todo este proceso hasta el miércoles.
¿Cómo queda Patria?
Más allá de Santa Cruz, el balotaje dejó un resultado complejo para la alianza Patria y sus estructuras políticas afines al presidente Rodrigo Paz, que no lograron consolidar victorias en la mayoría de los departamentos en disputa.
En Tarija, uno de los escenarios donde Patria tenía altas expectativas, Adrián Oliva —quien había obtenido el 35,75% en primera vuelta— fue derrotado con amplitud por María René Soruco, de Camino Democrático para el Cambio. En el balotaje, Soruco alcanzó el 70,76% frente al 29,24% de Unidad por la Patria.
En Chuquisaca, la elección fue una de las más ajustadas desde el inicio. Grover García, de Patria Unidos, que en primera vuelta había rozado el 34%, terminó siendo superado por Luis Ayllón, de Alianza Gente Nueva, que se impuso con el 53,23% frente al 46,77%, consolidando otra derrota para el bloque afín al Gobierno.
En Oruro, la tendencia fue similar. Óscar Chambi, candidato de Patria-Oruro, cayó frente a Édgar Sánchez, de la alianza Jacha-Jaki-Sol-Fesorc, que logró el 52,52% de los votos, mientras que Chambi se quedó con el 47,49%. El resultado confirmó la incapacidad de Patria de revertir la desventaja en segunda vuelta.
El escenario se repitió en Beni, donde Jesús Égüez, de Patria Unidos, que había liderado la primera vuelta con el 36,56%, logró sostener y ampliar su ventaja (53%), superando a Hugo Vargas, del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR.
Récord técnico
El TSE subrayó que el Sirepre alcanzó niveles de cobertura superiores al 90% en todos los departamentos y destacó que la rapidez en la difusión de resultados posiciona a Bolivia como un referente regional en materia de administración electoral.
Ávila insistió en que estos resultados preliminares reflejan la voluntad popular expresada en las urnas y que su respeto es fundamental para la estabilidad democrática. “Hoy podemos decirle al país que hemos cumplido con nuestra responsabilidad, defendiendo la voluntad soberana del pueblo boliviano”, sostuvo.
El mapa que deja el balotaje muestra así una recomposición política en cinco departamentos, con un retroceso evidente de la alianza Patria en la mayoría de las regiones en disputa y con Santa Cruz como epicentro tanto político como técnico de una jornada que, según el TSE, se desarrolló con eficiencia, transparencia y plena normalidad.
“Misión cumplida en defensa de la democracia”, fue la frase con la que el presidente del TSE cerró una jornada que combinó alta expectativa política, participación ciudadana y un desempeño institucional que marcó un nuevo estándar en la entrega de resultados.
El Deber