La economía boliviana registró una contracción de 1,58% en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un resultado que contrasta con la proyección oficial de crecimiento del 3,5%.

Hasta el tercer trimestre, la caída alcanzaba el 1,72 %, lo que muestra una ligera mejora en el tramo final; no obstante, en términos interanuales, el cuarto trimestre también registró cifras en rojo.
La actividad económica se redujo en 1,14% respecto al mismo periodo de 2024, en un contexto marcado por fuertes diferencias entre sectores productivos. Entre las actividades con mayor dinamismo destacaron la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que crecieron 12,19% en el último trimestre. A esto se sumó un repunte de la actividad extractiva, con un incremento de 4,71% impulsado por la minería, y el desempeño positivo de los servicios de alojamiento y comidas, que aumentaron 2,45%. Sin embargo, estos avances no lograron compensar las caídas en otros rubros clave. La construcción registró el retroceso más pronunciado, con una contracción interanual de 17,66%, seguida por el comercio, que disminuyó en 6,05%.
En el balance anual, la agricultura volvió a posicionarse como el principal motor del crecimiento relativo, con una expansión de 6,66%, impulsada por cultivos como soya, sorgo y caña de azúcar. También mostraron resultados positivos los servicios de alojamiento y comidas, con un alza de 3,58%, y los sectores de administración pública, salud y educación. En contraste, la construcción lideró las pérdidas con una caída acumulada de 13,57%. Le siguieron la actividad extractiva, que retrocedió 4,32%, y el sector financiero y de seguros, con una disminución de 3,45%.
El análisis de incidencia en el producto interno bruto (PIB) muestra que el sector agropecuario fue el principal sostén de la economía, aportando 0,59 puntos porcentuales al resultado anual. También contribuyó el sector público en salud y educación, con 0,27 puntos. Por el contrario, la construcción tuvo el mayor impacto negativo, restando 0,76 puntos porcentuales al crecimiento. A esto se suman las actividades financieras, que redujeron el indicador en 0,53 puntos, y la actividad extractiva, con una incidencia negativa de 0,46 puntos, afectada principalmente por la caída de 10,51 % en la producción de petróleo y gas natural.
Correo Del Sur