La Central Obrera Departamental (COD) de Tarija inició este lunes una jornada de movilizaciones y protestas en respaldo a distintos sectores laborales y sociales que exigen respuestas del Gobierno nacional ante la crisis económica, el incremento salarial, la situación de salud y educación, además del rechazo a normas y medidas que consideran perjudiciales para la población trabajadora.

El ejecutivo de la COD, Nils Ortiz, advirtió que las protestas podrían endurecerse en los próximos días y no descartó bloqueos en todo el departamento.
“Nos estamos movilizando con todas nuestras organizaciones afectadas. Tenemos fabriles, salud, educación, gremialistas, municipales. Todos están presentes y, cuando llegue la convocatoria de cesar actividades en instituciones públicas y privadas, ahí se verá el verdadero descontento general de la población”, manifestó.
Ortiz aseguró que el pliego petitorio presentado por la Central Obrera Boliviana (COB) no fue atendido con la importancia necesaria por parte del Ejecutivo nacional y señaló que las demandas incluyen tanto a sectores asalariados como no asalariados.
Además, afirmó que la derogación de la Ley 1720 demuestra que existían disposiciones que “dañaban al sector productivo” y cuestionó que el Gobierno impulse normas sin consenso social.
Durante su intervención, también criticó al ministro de Trabajo y al manejo económico del Gobierno, señalando que existen recursos para atender las demandas sociales.
“Que no le mientan al pueblo. Si hay plata para incrementar presupuestos ministeriales y quitar impuestos a grandes empresarios, también debe haber recursos para salud y educación”, declaró.
La COD anunció que tras el mitin previsto para esta jornada se realizará una reunión con ejecutivos y delegados de las organizaciones afiliadas para definir nuevas medidas de presión. Entre las posibilidades se encuentran marchas masivas, suspensión de actividades y bloqueos en distintos puntos de Tarija.
Las movilizaciones coinciden con los primeros meses de gestión del presidente Rodrigo Paz y reflejan el creciente malestar de sectores laborales que denuncian falta de atención a sus demandas económicas y sociales.