La Fiscalía y la Dirección de Protección a la Fauna y Medio Ambiente (Pofoma) investigan un grave caso de biocidio tras el hallazgo de 41 caimanes yacaré muertos, descuartizados y sin piel, en avanzado estado de descomposición a orillas de una laguna de la comunidad Ibiato, municipio beniano de San Javier, en la provincia Cercado.

El fiscal departamental del Beni, Alexander Mendoza, confirmó que el Ministerio Público ya cuenta con personas identificadas como responsables del hecho, pero todavía no existen arrestados ni aprehendidos.
“Tal y como hemos informado, se ha suscitado un hecho de biocidio en la comunidad Ibiato, en el cual se tiene la afectación a más de 40 lagartos de diferentes especies. Si bien a la fecha no se tiene ninguna persona arrestada, ya hemos identificado a los posibles responsables de este lamentable hecho que daña a las especies y al medioambiente”, declaró Mendoza.
Los caimanes fueron hallados descuartizados
El representante del Ministerio Público precisó que el fiscal Gustavo Valverde, de la Unidad de Medio Ambiente, está a cargo de la investigación. Según las primeras indagaciones, los animales habrían sido cazados y despellejados para el comercio ilegal de pieles y carne.
Un denunciante de la zona alertó sobre la presencia de grupos de personas en la laguna, quienes ya fueron identificadas. De acuerdo a su testimonio, los cazadores retiraron las colas y pieles de los lagartos, abandonando los cuerpos en el lugar.
Mendoza no descartó que entre los implicados existan personas con antecedentes penales, que están siendo buscadas por Pofoma.
“Por las características y lo que se ha podido ver en los informes preliminares, todo apunta a que estos caimanes fueron cazados para la comercialización de sus partes. No vamos a dar aún los nombres, pero ya tenemos plenamente identificados a los sospechosos y en las próximas horas se tomarán acciones para lograr su captura y ponerlos bajo control judicial”, sostuvo.
Los caimanes fueron hallados descuartizados
El fiscal explicó que la investigación se encuentra en fase preliminar, con un plazo inicial de 20 días, prorrogable a 60 días si se complica con la aprehensión de los acusados.
El hallazgo generó indignación entre organizaciones defensoras del medioambiente, que recordaron que el caimán yacaré es una especie protegida y su caza no autorizada constituye un atentado directo contra la biodiversidad del país.
El Deber
