El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia, a través de un comunicado divulgado este domingo, rechazó las declaraciones emitidas por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, con respecto a los conflictos internos que afectan al país.

«Dichas declaraciones no reflejan la relación de amistad, respeto y cooperación entre los pueblos de Bolivia y Colombia, ni los profundos vínculos históricos que unen a ambos estados. Bolivia considera improcedente cualquier interpretación o caracterización externa que distorsione la naturaleza de los acontecimientos actuales o que contribuya a profundizar la confrontación entre bolivianos», reza el comunicado.
Este domingo, a través de su cuenta en X, Petro dijo estar dispuesto a buscar una salida pacífica para la crisis política boliviana si es invitado. Consideró que “Bolivia vive una insurrección popular” y que sería una “respuesta a la soberbia geopolítica”.
La respuesta del Gobierno boliviano no se hizo esperar. En el comunicado, la Cancillería boliviana indica que el «Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia reafirma que los desafíos actuales deben ser resueltos en el marco del orden constitucional, el respeto a las instituciones democráticas y mediante mecanismos de diálogo que corresponden exclusivamente al pueblo boliviano».
Recuerda que el diálogo ya ha sido convocado y se encuentra en curso con distintos sectores sociales, políticos y productivos del departamento de La Paz.
«Las transformaciones que Bolivia requiere, luego de casi veinte años de tensiones políticas, deterioro institucional y problemas estructurales acumulados deben ser impulsadas por los propios bolivianos, en paz, con responsabilidad democrática y pleno respeto a su soberanía. Asimismo, Bolivia recuerda la importancia del respeto al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados, conforme al derecho internacional y a los principios que rigen las relaciones entre países de América Latina y el Caribe», señala.
Finalmente, indica que «el Estado Plurinacional de Bolivia ratifica su compromiso con la paz social, la estabilidad democrática y la búsqueda de soluciones pacíficas e institucionales».
El Deber