Bolivia vuelve a escalar en riesgo país por los conflictos y bloqueos

Los conflictos sociales y los bloqueos vuelven a golpear la imagen internacional de Bolivia. El economista Fernando Romero advirtió que el país atraviesa un nuevo escenario de incertidumbre política y económica que ya se refleja en el incremento del riesgo país y en el alejamiento de potenciales inversiones.

Romero explicó que, aunque en los últimos meses Bolivia mostraba señales de mayor estabilidad y acercamiento a empresas e inversionistas, la escalada de conflictos revirtió esa tendencia. Señaló que el indicador EMBI de JP Morgan pasó de 378 puntos el pasado 1 de mayo a 557 puntos en los últimos registros, ubicando nuevamente a Bolivia entre los países con mayor riesgo de la región, solo por detrás de Venezuela.

“El riesgo país es un claro indicador de que Bolivia está con mucha incertidumbre y está alejando de manera importante a la inversión extranjera”, afirmó.

El analista sostuvo que la situación actual refleja también una percepción de debilidad en la gestión gubernamental, tanto en el ámbito económico como en el manejo de la conflictividad social. Aseguró que existe presión de distintos sectores para que el Ejecutivo actúe con mayor firmeza frente a los bloqueos y garantice la libre circulación.

Según sus estimaciones, las pérdidas económicas generadas por casi un mes de conflictos ya estarían bordeando los mil millones de dólares, tomando en cuenta el impacto en el sector público, privado e informal.

Romero indicó que, además de las pérdidas monetarias, la crisis está afectando la generación de empleo, la producción y la productividad. También alertó sobre posibles presiones cambiarias e inflacionarias, además del encarecimiento de la economía familiar.

“El daño no es solo económico, también es institucional e internacional”, sostuvo.

El economista considera que el Gobierno debe buscar un equilibrio entre el diálogo político y la aplicación de medidas que permitan restablecer el tránsito y la actividad económica. En ese sentido, sugirió ampliar los espacios de concertación incorporando no solo a movimientos sociales, sino también a empresarios, productores y otros sectores.

Asimismo, remarcó que Bolivia necesita recuperar señales de estabilidad económica, transparencia fiscal y confianza política para evitar un deterioro mayor.

Romero advirtió que, incluso si los bloqueos se levantaran en el corto plazo, la recuperación económica podría tardar entre siete y doce meses. En ese escenario, considera probable que el país termine más cerca de las proyecciones negativas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que de las previsiones oficiales del Gobierno.

“El problema no termina cuando se desbloqueen las carreteras. Se han roto cadenas de producción y comercialización, y eso puede profundizar aún más la desaceleración económica”, concluyó.

El Deber