Senda Verde reitera el clamor por ayuda para alimentar a 1.200 animales

En medio de la crisis provocada por los bloqueos en Bolivia, una jaguar herida se convirtió en el símbolo más dramático del impacto humano y ambiental que vive el país. Se llama Shiva, tiene apenas siete meses y carga más de 90 perdigones de plomo en su cuerpoSu tratamiento médico quedó paralizado porque no hay combustible suficiente para trasladarla desde el refugio Senda Verde hacia la ciudad de La Paz.

La directora del refugio, Vicky Ossio, reveló que la pequeña felina debía someterse a tomografías, rayos X y controles especializados tras semanas de tratamiento por una grave infección en el maxilar. Sin embargo, la escasez de gasolina y los problemas derivados de los conflictos sociales frustraron nuevamente el viaje.

“Podemos continuar el tratamiento y ya no hay nada que hacer porque no podemos salir”, lamentó Ossio durante una entrevista televisiva.

La situación llevó a la Fundación Illimani a lanzar un mensaje desesperado en redes sociales bajo el título: “Salvemos a Shiva”. En el comunicado, la organización pidió a quienes participan en los bloqueos permitir el paso de la jaguar y del equipo veterinario responsable de su traslado.

Senda Verde reitera el clamor por ayuda para alimentar a 1.200 animales

“La vida, la salud y el bienestar de los seres vivos deben estar siempre por encima de cualquier diferencia o circunstancia”, señala el pronunciamiento, que además expresa respaldo al trabajo de Senda Verde en rescate y conservación de fauna silvestre.

Pero Shiva no es el único caso. En el refugio ubicado en los Yungas paceños sobreviven más de 1.200 animales de alrededor de 70 especies, entre aves, reptiles y mamíferos. La falta de alimentos ya obligó a reducir las dietas entre un 10% y un 15%.

Ossio describe escenas que retratan la magnitud de la emergencia. Los osos dejaron de recibir alimentos básicos como coco, manzana, uva o queso. “Llegó un día que ya no había prácticamente nada”, contó. La solución improvisada fue alimentarlos con galletas de salvado y miel para evitar que pasen hambre.

Los felinos tampoco reciben las dietas habituales. Hace más de tres semanas que no llega carne de res, hígado ni corazón. “En La Paz no hay nada”, resumió Ossio, al explicar que incluso cuando las rutas comenzaron a despejarse, la falta de gasolina impidió transportar alimentos hasta el refugio.

La crisis también golpeó económicamente al centro. Senda Verde depende de visitantes y turismo para sostener el cuidado de los animales rescatados del tráfico ilegal y el maltrato. Pero hace casi un mes que las visitas desaparecieron.

“Son prácticamente tres semanas que no llegan visitas por el bloqueo”, advirtió Ossio.

Mientras Bolivia sigue atrapada entre bloqueos, escasez y tensión social, Shiva espera una oportunidad para salir de las montañas yungueñas y llegar a un hospital veterinario. Su historia resume el drama silencioso que también padecen cientos de animales atrapados en medio de la crisis.

El Deber