Bolivia requiere un plan y gobierno que lo ejecute

Bolivia necesita con urgencia la implementación de un plan económico integral que incluya disciplina fiscal, reducción del gasto público, reformas a las empresas estatales, apertura a la inversión extranjera y mecanismos que permiten restablecer la normalidad en el acceso a combustibles y divisas, sostuvo el analista económico Jaime Dunn, quien lamentó la improvisación del actual gobierno, sin un horizonte claro.


Este panorama gris se torna más oscuro como consecuencia de los prolongados bloqueos que agravan la crisis económica y de gobernabilidad que atraviesa Bolivia, país que ya superó el mes de bloqueos carreteros, el aislamiento de la Sede de Gobierno, afectando a los sectores más vulnerables de la población como son los comerciantes, transportistas, pequeños productores, pacientes y trabajadores, que terminan asumiendo el costo de las medidas de presión; por tanto, el bloqueo ha dejado de ser una protesta social para convertirse en un castigo colectivo, una especie de impuesto violento.


Respecto a las consecuencias económicas, Dunn señaló que diversas instituciones y organizaciones empresariales han reportado pérdidas millonarias, e indicó también que el comercio exterior, la industria, el turismo y otros sectores productivos han sido afectados sus operaciones debido a la interrupción de rutas y cadenas de suministros.


Advirtió que el impacto no se limita las pérdidas actuales, sino que también compromete el futuro económico del país mediante la cancelación de inversiones, contratos y oportunidades de crecimiento porque se destruye la confianza, se paralizan inversiones y se generan efectos económicos en cadena que pueden tardar años en recuperarse.


Dunn considera que la economía boliviana ya mostraba señales de debilidad antes del juicio de las protestas, situación que se ha grabado por una inflación cercana al 15% anual y perspectivas de crecimiento negativas, a pesar del complejo escenario, cree que aún existen posibilidades de revertir la situación, aunque advirtió que el proceso será cada vez más difícil mientras no se apliquen medidas estructurales.


La inversión no va donde se la necesita ni dónde se la puede pedir va donde se la respeta mientras no exista seguridad jurídica y no adecuada a la relación ante este riesgo y rentabilidad será difícil atraer capitales; en ese sentido, dijo que el Gobierno debe dejar de administrar la crisis y comenzar a liderar una estrategia clara de recuperación económica.

El Diario