La Central Obrera Boliviana (COB) por segunda vez suspendió este domingo su ampliado nacional de emergencia, una reunión considerada clave para definir la continuidad de las movilizaciones o la posibilidad de una “tregua social” tras 45 días de bloqueo de caminos. La postergación dejó en incertidumbre el rumbo del conflicto que no llega a su fin y volvió a evidenciar las crecientes divisiones internas dentro de la principal organización sindical del país.

El ampliado había sido convocado inicialmente para la tarde del sábado; sin embargo, fue postergado para este domingo con el argumento de garantizar una mayor participación de las organizaciones afiliadas.
No obstante, la reunión tampoco pudo instalarse y fue suspendida nuevamente, esta vez sin una fecha definida para su realización, lo que refleja las dificultades de la dirigencia para consensuar una posición común frente al conflicto.
Uno de los casos más visibles fue el de la Confederación General de Trabajadores Fabriles de Bolivia (Cgtfb), que suscribió un acuerdo con el Ejecutivo y dio por concluidas sus demandas sectoriales.
A partir de ese entendimiento, los fabriles anunciaron que centrarán sus esfuerzos en el seguimiento a compromisos relacionados con la producción y la generación de empleo, descartando nuevas medidas de presión.
La fragmentación también alcanzó a otros sectores sociales. Organizaciones campesinas asumieron posiciones divergentes frente al conflicto, mientras que las cooperativas mineras demandaron públicamente el levantamiento de los bloqueos debido a las pérdidas económicas que afectan a su actividad.
En El Alto, las juntas vecinales también mostraron posturas diferenciadas y varias de ellas comenzaron a trabajar agendas específicas con el Gobierno.
PROPONEN DIÁLOGO
En medio de este escenario, las centrales obreras departamentales de Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Potosí y Tarija expresaron públicamente su respaldo a la apertura de un proceso de diálogo y pidieron a la dirigencia nacional de la COB escuchar el mandato de sus bases y buscar una salida negociada al conflicto.
Desde Sucre, el ejecutivo de la COB de Chuquisaca, Marcelo Torres, informó que los representantes de esos cinco departamentos hicieron llegar formalmente esa posición al secretario ejecutivo nacional, Mario Argollo.
Según explicó, las organizaciones regionales consideran que la estrategia de confrontación asumida hasta ahora no ha generado resultados favorables para los trabajadores y que corresponde priorizar la negociación.
Torres sostuvo que los ejecutivos departamentales representan la voz de los trabajadores en cada región y, por tanto, la dirigencia nacional debe actuar en función de las decisiones emanadas desde las bases.
A las diferencias políticas se sumaron problemas para la realización del ampliado. Dirigentes de la COB argumentaron que no existían garantías para instalar el encuentro.
Según reportes difundidos por medios sindicales, un grupo de personas increpó a los delegados que se dirigían a la reunión y lanzó tomates contra algunos asistentes, situación que provocó el retiro de varias delegaciones y derivó en la suspensión del evento.
El dirigente de los jubilados, Rodolfo Ayala, confirmó a Unitel que el ampliado fue suspendido por una supuesta falta de garantías. Indicó que su sector tenía previsto plantear una “tregua social” como alternativa para aliviar los efectos que más de seis semanas de movilizaciones han provocado en la población.
La nueva suspensión del ampliado deja sin una definición clara el futuro de las medidas de presión y refleja el momento de tensión que atraviesa la COB, cuya dirigencia enfrenta cada vez más dificultades para mantener una posición unificada frente a un conflicto que comienza a mostrar señales de desgaste en varios de sus sectores afiliados.
Lanzan tomates a dirigentes de la COB
Un grupo de personas comenzó a recriminar y lanzar tomates a dirigentes sindicales que se aprestaban a ingresar al ampliado de la Central Obrera Boliviana (COB). El incidente ocurrió este domingo en el Prado, en la ciudad de La Paz.
“¡Fuera de la ciudad! ¡Vienen a agredir y destruir la ciudad con dinamita!”, expresó una mujer que se encontraba en la vía pública.
Mientras se registraban estos hechos, otras personas también gritaron y exigieron que se retiren los afiliados a la COB, quienes se dirigían a ingresar a la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (Fstmb), donde estaba previsto instalar el ampliado del sector. Pese a esta la situación, los dirigentes ingresaron a las instalaciones de los mineros para participar del ampliado de la COB que, después, fue suspendido.
En medio de los bloqueos que están dejando sin alimentos, medicamentos y combustible a varios departamentos del país, la COB convocó a un ampliado de emergencia para “analizar la coyuntura”. Sin embargo, ese encuentro sindical fue suspendido bajo el argumento de que no existían las condiciones de seguridad para sus dirigentes.
Hasta este domingo por la noche, el Comité Ejecutivo de la COB no se pronunció sobre una nueva convocatoria a un ampliado nacional del sector.
La ABC registra 72 puntos de bloqueo
La ABC registró este domingo una reducción de los puntos de bloqueo en el país, luego de cumplirse 45 días de movilizaciones y 40 días de bloqueos impulsados por organizaciones afiliadas a la Central Obrera Boliviana (COB), que mantienen cercadas rutas en cinco departamentos: La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Santa Cruz.
Al inicio de la jornada dominical, la ABC mostraba en su mapa de monitoreo un total de 78 bloqueos; sin embargo, hasta cerca de las 17:00, los puntos disminuyeron a 72. El mapa satelital muestra a cuatro departamentos libres de protestas y bloqueos: Beni, Pando, Tarija y Chuquisaca. Este último registraba hasta el sábado tres bloqueos, pero los movilizados dejaron las vías expeditas, según la ABC.
El foco de las protestas se mantiene en Cochabamba y La Paz, seguidos por Oruro y Potosí, con menor cantidad de puntos bloqueados. En Santa Cruz se reportan solo tres bloqueos, que impiden el paso vehicular hacia el departamento del Beni y sobre la carretera nueva a Cochabamba.
Este domingo, tras 45 días de conflicto y 40 jornadas de bloqueos carreteros, en algunos puntos se optó por abrir el paso vehicular para permitir el ingreso de alimentos.
Agencias