Las constantes crisis de abastecimiento de combustibles al mercado nacional llevaron al Gobierno a reestructurar Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). El informe fue adelantado por el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, quien dijo que es una decisión tomada.

“Luis Arce y la administración de Evo Morales tenían a YPFB como la caja grande sobre la que sostenían sus negocios, eso no puede continuar, por eso estamos haciendo la reformulación de toda, de toda la empresa, estamos modificando la estructura de comercialización para que el mercado sea más transparente”, dijo Espinoza a los periodistas.
El 21 de junio el Gobierno dictó el estado de excepción en el país y desplegó militares para desbloquear las carreteras, pero el desbloqueo no solucionó el problema de suministro, ya pasaron 11 días desde entonces y las filas por la compra de gasolina y diésel no cesan en los departamentos.
Para el ministro es inevitable que el país tenga un sistema mixto de suministro de combustibles. Ya autorizó la internación de combustibles libres de impuestos hasta 2030 y ahora deben ir por la distribución en todos los departamentos.
“Es muy simple que Bolivia tenga un sistema de abastecimiento transparente y esto se va a lograr tanto con el sector público, como con el sector privado, desde el inicio nosotros hemos sido muy claros, tenemos que ir a un escenario en el que vengan capitales extranjeros, pero también se fortalezca a YPFB”, dijo ante la crisis de suministro que existe.
Este miércoles las filas por diésel y gasolina seguían en todas las estaciones de servicio en las distintas capitales, se ahonda más en el área rural, donde según los reportes, se vende el litro de gasolina hasta en Bs 45 y los conductores se ven obligados a comprar a ese precio. El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, evitó poner plazos porque la anterior semana dijo que hasta el martes no habría filas; ahora evitó dar un plazo sobre cuándo terminarán las filas.
El Deber