Tras varios intentos frustrados de diálogo entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB), el ente matriz de los trabajadores decidió radicalizar sus medidas de presión contra del Decreto Supremo 5503 que, entre otros temas, elimina la subvención a los hidrocarburos.

La decisión de iniciar nuevas medidas de presión se da tras que el Gobierno ratificara, una vez más, que no se abrogará el Decreto cuestionado tal como exige la COB.
La jornada de este lunes, un grupo de personas afiliadas a la COB instalaron al menos tres piquetes de huelga de hambre, ante la falta de respuesta del Gobierno, para abrogar el Decreto Supremo 5503.
Un piquete, según ERBOL, fue instalado en la sede de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB), otro en la sede de la COB y el tercero en instalaciones del magisterio, en La Paz.
Por octavo día, la COB salió a las calles de La Paz, y de otras ciudades del país, para protestar contra el Decreto 5503. La avenida Montes quedó cerrada, al igual que las calles aledañas a la Plaza Murillo.
“Vamos a mantenernos firmes, ya hemos estado fuera de casa en Navidad y si tenemos que estar el Año Nuevo, lo propio, lo vamos a hacer para proteger a nuestro país que se está vendiendo con este decreto”, afirmó el secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo.
Añadió que es necesario construir un nuevo modelo económico, sin embargo, esto debe hacerse a través de consensos con todos los sectores y no imponiendo con decretos “atentatorios” para el país.
Entre los sectores que decidieron sumarse a la huelga de hambre se encuentran el magisterio, fabriles y del Comité Nacional de Amas de Casa Mineras (Conacmin).
Desde el Gobierno rechazaron las movilizaciones de la COB e insistieron que el mejor camino para aclarar los aspectos del Decreto Supremo 5503 es mediante las mesas de diálogo.
Asimismo, el Gobierno apuntó sus cuestionamientos contra los salarios que reciben los dirigentes de la COB.
El ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, instó a las bases de la COB a cuestionar a sus dirigentes: ¿dónde están trabajando?, ¿están en mina?, ¿cuánto ganan, 30 mil, 80 mil bolivianos?
ARTÍCULO 5
El Decreto Supremo 5503, también bautizado como “gasolinazo” o “decreto del hambre”, va más allá de la eliminación de la subvención de los combustibles.
En ello coinciden analistas económicos, quienes aseguran que el problema es de fondo y la “pieza clave de todo el paquete” se centraría en el rol que la norma, específicamente en el artículo 5, le asigna al Banco Central de Bolivia (BCB).
Pero, ¿Qué dice el articulo 5 del decreto 5503? Señala los “mecanismos de estabilización de la balanza de pagos” y autoriza al BCB, de forma excepcional, a “gestionar y acordar líneas de financiamiento de liquidez, swaps de divisas, mecanismos precautorios y otras operaciones, destinados a la estabilización de la Balanza de Pagos”.
También le permite “emitir instrumentos financieros externos y celebrar operaciones de cobertura cambiaria”; además de “recibir depósitos, garantías o colaterales del Tesoro General de la Nación (TGN) para asegurar el cumplimiento de sus obligaciones”.
En opinión del economista, Gonzalo Colque, difundido a través de un video, estas facultades extraordinarias otorgadas al BCB buscan que el ente “consiga, fuera del país, deuda en dólares sin control parlamentario, pero sin que parezca que el Gobierno está endeudando al país”.
Colque precisó que, con este decreto, el BCB pasará a ser un “agente de deuda” y su tarea será: conseguir dólares, a nombre del país, “utilizando los activos del Estado boliviano como garantía”.
Es decir, a diferencia del Tesoro General, que tiene un “historial crediticio golpeado” y no es sujeto de préstamo, el BCB podría contraer una deuda “comprometiendo las reservas de oro y otros activos”.
Por su parte, en un video difundido por sus redes este lunes, el vicepresidente Edmand Lara, aseguró que con este decreto “quieren que el BCB y el Ejecutivo manejen el país como su estancia privada, entregando los recursos al mejor postor extranjero”.
Agencias
