Nace pichón de águila arpía en Bolivia y logran documentar su ciclo reproductivo por primera vez

Tras una prolongada labor de búsqueda y seguimiento en campo, investigadores confirmaron el nacimiento de un pichón de águila arpía en Bolivia, un hecho inédito que permitió registrar de manera continua el ciclo reproductivo de esta especie en el país.

El acontecimiento fue verificado por el Programa de Conservación del Águila Arpía, impulsado por el Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado, que informó que la cría nació durante los primeros meses de este año en un nido identificado en septiembre de 2025 en el municipio cruceño de Santa Rosa del Sara.

“Después de años de trabajo de campo, múltiples expediciones de monitoreo y el esfuerzo conjunto del programa (…) fue posible registrar el segundo nacimiento de un pichón de águila arpía (harpia harpyja) confirmado para Bolivia”, comunicó la institución.

El hallazgo del nido fue posible gracias a una búsqueda sistemática liderada por investigadores del museo, con el apoyo de la familia Drawert, propietaria del predio donde habitan estas aves. Avistamientos previos realizados tanto por los dueños del lugar como por especialistas permitieron orientar las expediciones hasta ubicar el sitio donde la especie inició un nuevo proceso reproductivo.

Meses después, esa expectativa se confirmó con el nacimiento del pichón, lo que abrió la posibilidad de observar de forma continua todas las etapas de reproducción de esta ave rapaz. Este seguimiento generó información clave sobre su biología y comportamiento, datos que hasta ahora eran limitados en Bolivia y que resultan fundamentales para fortalecer estrategias de conservación.

Según el investigador Alexander Blanco, asesor internacional del programa, el nido monitoreado destaca por su gran tamaño, situándose entre los de mayores dimensiones registrados para la especie en toda su área de distribución, lo que incrementa el valor científico del estudio.

Una especie bajo amenaza

El registro adquiere especial importancia luego de que el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia 2026 recategorizara al águila arpía como especie en peligro de extinción, tras haber sido considerada anteriormente vulnerable y casi amenazada.

Conocida como el “emblema del aire cruceño”, esta ave es una de las rapaces más grandes del mundo, con una longitud que puede superar el metro, una envergadura de hasta 2,24 metros y poderosas garras de gran tamaño. Su hábitat se concentra en bosques húmedos de tierras bajas, donde requiere amplias extensiones forestales para sobrevivir.

Su reproducción es lenta, lo que incrementa su vulnerabilidad: puede poner uno o dos huevos y el intervalo entre una cría y otra puede extenderse hasta casi tres años. Esta característica convierte cada nacimiento en un evento clave para la preservación de la especie.

Entre las principales amenazas identificadas figuran la deforestación, la caza ilegal, los accidentes con tendidos eléctricos y la persecución humana. Además, en Bolivia aún no se cuenta con datos precisos sobre el tamaño de su población, lo que refuerza la necesidad de ampliar las investigaciones.

Desde el museo destacaron que el monitoreo continuo de este nido aporta información inédita que servirá como base científica para orientar futuras acciones de conservación, en un contexto en el que el águila arpía enfrenta un riesgo creciente de desaparecer de los bosques bolivianos.

Correo Del Sur