Nacimiento de petas albinas resalta avances en programas de conservación en la Reserva Manuripi

El nacimiento de cuatro petas de río con albinismo en la Reserva Nacional de Vida Silvestre Amazónica Manuripi, ubicada en el departamento de Pando, pone en evidencia la riqueza biológica de esta área protegida y el trabajo que se desarrolla para la conservación de la fauna amazónica.

El responsable de la Reserva Manuripi, Rolando Toyoma, informó que tres de las crías presentan albinismo casi al 100 %, mientras que una cuarta registra aproximadamente un 70 % de esta condición genética. Los ejemplares pertenecen a la especie ‘podocnemis unifilis’, conocida como peta de río o taricaya.

Durante 2024 se reportaron tres nacimientos, y en junio de este año se registró el cuarto alumbramiento de la mencionada especie.

Son individuos (petas albinas) que han estado bajo el programa que la Reserva Manuripi y los agentes de conservación han identificado para implementar en el área protegida. Esto a consecuencia de los niveles bajos de la especie que tenemos dentro de la reserva”, manifestó Toyoma en una entrevista con medios estatales.

El programa surgió luego de que guardaparques y agentes de conservación, mediante el Programa de Monitoreo Integral (PMI) del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia (SNAP), detectaran esta reducción de la especie.

Entre las principales amenazas se encuentran la extracción ilegal de huevos y la caza de ejemplares adultos para su comercialización, actividades que continúan pese a las prohibiciones establecidas por la normativa nacional y departamental.

Como respuesta, la Reserva Manuripi implementó un programa de conservación y repoblamiento con el apoyo de la Universidad Amazónica de Pando, Conservación Internacional en una primera etapa y posteriormente la Fundación Semilla.Nacimiento de petas albinas resalta avances en programas de conservación en la Reserva Manuripi

Dos de las petas nacidas en 2024 / Foto: RAI Bolivia

Dentro de este trabajo se desarrollaron técnicas especializadas para aumentar el éxito de incubación, como la construcción de playas artificiales para proteger los nidos, el traslado controlado de huevos y el uso de conservadoras para mantener temperaturas adecuadas durante la incubación.

A pesar del entusiasmo generado por el nacimiento de las crías albinas, Toyoma reconoció que sus posibilidades de sobrevivir en estado silvestre son reducidas.

Explicó que el albinismo hace que estos individuos sean mucho más visibles para los depredadores y que diversos estudios señalan que esta condición también puede afectar su capacidad visual.

Por último, la reserva continúa con el plan de repoblamiento, liberando parte de las crías en lagunas y sectores donde cuentan con mejores condiciones para ocultarse, alimentarse y completar su ciclo biológico.

El Deber