Vestido de payaso y armado: así ejecutaron a un pastor en pleno culto evangélico

Un hombre vestido de payaso y armado con un arma de fabricación casera irrumpió la noche del domingo en una iglesia evangélica de Shinahota y asesinó de un disparo en la cabeza al pastor Edwin Mollo Villana, de 20 años de ministerio pastoral, mientras dirigía un culto religioso. El presunto responsable huyó tras el ataque y continúa prófugo.

El crimen ocurrió en presencia de decenas de feligreses que participaban de la ceremonia. De acuerdo con los testimonios recogidos por las autoridades, el sospechoso era conocido por la congregación, ya que asistía regularmente a esa iglesia.

Uno de los asistentes relató que el agresor esperó el momento en que el pastor dirigía la oración para acercarse a él y dispararle a corta distancia.

«Estábamos orando. Solo escuché que me dijo: ‘Fabio, ayúdame’, y no pasaron ni dos segundos cuando el hombre le disparó con un arma casera y luego se fugó», contó un testigo que presenció el ataque.

Tras efectuar el disparo, el atacante lanzó el arma a varios metros del cuerpo de la víctima y abandonó el templo con rumbo desconocido antes de que los presentes pudieran reaccionar.

El pastor es velado en la misma iglesia en la que predicaba

El pastor fue auxiliado por los feligreses y trasladado de emergencia a un centro de salud; sin embargo, falleció debido a la gravedad de la herida.

Mientras la Policía despliega un operativo para ubicar al sospechoso, las investigaciones también apuntan a determinar el móvil del crimen.

Según personas cercanas al caso, el presunto autor habría amenazado en varias oportunidades al pastor antes del ataque. Esa versión ya forma parte de las pesquisas que realiza la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc).

Las autoridades buscan establecer si existían conflictos personales entre ambos y reconstruir los movimientos del sospechoso antes y después del homicidio.

Este lunes, familiares, amigos y decenas de fieles velan el cuerpo de Edwin Mollo Villana en la misma iglesia donde ejerció su ministerio durante más de 20 años y donde perdió la vida mientras predicaba.

La muerte del líder religioso causó conmoción entre la comunidad evangélica del Trópico de Cochabamba, cuyos integrantes lo recuerdan por su trabajo pastoral y su cercanía con los feligreses.

El caso también revive la preocupación por la violencia contra líderes religiosos en la región. En marzo de este año, otro pastor falleció en Bulo Bulo tras ser alcanzado por una bala durante un hecho violento, según los reportes preliminares de entonces.

El Deber