De acuerdo con el informe emitido por las autoridades cochabambinas, la festividad de la Virgen de Urkupiña, que cada año reúne a miles de devotos, fraternidades folklóricas y visitantes de todo el país y del exterior, tendrá como actividades centrales la Entrada Infantil Urkupiñita, el 2 de agosto; la Entrada Folklórica, el 14 de agosto; y la Misa Central, el 15 de agosto.

Pero eso no es todo, los mismos organizadores fueron los encargados de hacer un llamado a preservar una de las celebraciones religiosas y culturales más representativas del país, en el marco del lanzamiento de esta celebración y ratificaron el trabajo para que la tradicional celebración de Quillacollo sea reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
El viceministro de Culturas, Andrés Zaratti, afirmó que Urkupiña es mucho más que una celebración religiosa, porque representa un espacio donde los bolivianos se reencuentran a través de la fe y las expresiones culturales.
“Es importante resaltar que la festividad de Urkupiña es un espacio de encuentro donde la fe, las culturas y la unidad confluyen y permiten, no sólo a los cochabambinos, sino a todos los bolivianos, encontrarnos y generar un espacio donde nuestra diversidad no es un factor de división o confrontación, sino más bien un factor de encuentro”, manifestó.
La autoridad también destacó el impacto económico que genera la festividad, al señalar que las manifestaciones folklóricas impulsan el turismo, dinamizan diferentes sectores productivos y fortalecen la identidad cultural del país.
Por su parte, el alcalde de Quillacollo, Luis Santa Cruz, recordó que Urkupiña es conocida como la «Fiesta de la Integración Nacional», una celebración que cada agosto congrega a miles de fieles que llegan para expresar su devoción a la Virgen María de Urkupiña y renovar sus esperanzas.
El Deber