17 capos extraditados, 58 aeronaves incautadas y 10 pistas clandestinas son algunos de los números que destaca Oviedo

En medio de la creciente preocupación por la escalada de violencia en Santa Cruz, donde en los últimos cinco días nueve personas fueron asesinadas en hechos atribuidos al sicariato, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, resaltó que en los primeros seis meses de gestión 17 capos de organizaciones criminales fueron expulsados del país.

Oviedo aseguró que se asestaron golpes importantes y entre los principales resultados expuestos por la autoridad figura la expulsión de estos capos, considerados objetivos de alto valor y requeridos por la justicia de otros países, aunque no detalló nombres. Eso sí, en el pasado, el ministro de Gobierno ha resaltado varias veces que en la gestión del presidente Rodrigo Paz se logró ubicar y capturar al narcotraficante Sebastián Marset y con ello se asestó un golpe significativo al narcotráfico del hemisferio.

«Lo que yo hago desde acá es reconocer la inmensa tarea que estamos haciendo. ¿Es suficiente? Me pregunto. No, no es suficiente. Tenemos que seguir trabajando con mayor tecnología», expresó cuando salía de las exequias del subteniente Yerson Salazar, que perdió la vida durante la investigación policial y seguimiento a los sicarios que han estado sembrando luto y dolor en la frontera con Brasil. 

Afirmó que con el fortalecimiento de la cooperación internacional y al intercambio de información con agencias de seguridad de la región, se está evitando que Bolivia continúe siendo un refugio para delincuentes transnacionales.

El ministro también informó que durante este periodo fueron incautadas 58 aeronaves presuntamente utilizadas para actividades del narcotráfico y descubiertas 10 pistas clandestinas, infraestructura que servía para facilitar el transporte ilegal de sustancias controladas. Según la autoridad, estos operativos afectaron de manera directa la logística empleada por las organizaciones criminales para movilizar droga hacia mercados internacionales.

Otro de los indicadores destacados fue el decomiso de 573 vehículos, utilizados presuntamente para el transporte de droga, precursores químicos y recursos logísticos de las redes delictivas. Oviedo sostuvo que estas intervenciones fueron ejecutadas en distintas regiones del país mediante operativos coordinados entre la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), la Policía Boliviana y organismos de Inteligencia.

En cuanto a la interdicción, el titular de Gobierno resaltó la incautación de 283 toneladas de droga durante el primer semestre de gestión, resultado que, según afirmó, representa uno de los mayores golpes económicos contra las organizaciones dedicadas al tráfico de sustancias controladas. 

Las cifras fueron dadas a conocer en momentos en que Santa Cruz atraviesa una compleja situación de seguridad ciudadana. La reciente ola de asesinatos vinculados presuntamente al sicariato volvió a poner en evidencia la presencia y el poder de organizaciones criminales en el departamento, generando preocupación entre la población y demandas para reforzar las tareas de inteligencia, investigación y control del crimen organizado.

Frente a este escenario, Oviedo reconoció que el país enfrenta una mayor presencia de estructuras delictivas, aunque atribuyó esta situación a problemas acumulados durante las últimas dos décadas -durante el gobierno del MAS- y aseguró que los resultados obtenidos en estos seis meses constituyen una base para recuperar la seguridad y enfrentar con mayor eficacia a las redes criminales.

El Deber