El mensaje del presidente Rodrigo Paz, desde la Casa de la Libertad, donde anunció el inicio de un nuevo Estado y el pedido de un acuerdo nacional para el desarrollo, fue recibido con esperanza por la mayoría de las autoridades subnacionales que asistieron al evento. Aunque, en medio de la tranquilidad de escuchar el diagnóstico sobre de la transformación de un Gobierno altamente destruido, también surgieron dudas sobre si el foco propuesto en las tareas fue el más adecuado.

Acabados los aplausos y el intenso movimiento vivido en Sucre como parte de los actos centrales de los 201 años de fundación del país, las autoridades que participaron de la sesión de honor hicieron sus análisis en el mismo espacio donde se firmó el Acta de la Independencia de Bolivia en 1825.
El alcalde de El Alto, Eliser Roca, pidió que todos los bolivianos piensen en un mismo país, con la única intención de poder avanzar hacia las mejoras estructurales. Se mostró esperanzado por las palabras del presidente Paz, que incluso hizo alusión durante su discurso a la frase alteña, “siempre de pie, nunca de rodillas”, la misma que ha sido bandera de diferentes luchas del municipio paceño.
“Todos juntos debemos pensar en el bienestar del país y lo vamos a lograr por el desarrollo de nuestras regiones”, aseguró la autoridad municipal alteña, desde el patio de la Casa de la Libertad.
Otra autoridad municipal que habló sobre el mensaje del presidente Paz, fue la alcaldesa de Sucre, Fátima Tardío, que esperaba más detalles sobre el trabajo que se desarrollará con los municipios del país. “Este fue un informe de gestión y no un anuncio de propuestas. Creo que el presidente debe volcar su mirada hacia los municipios”, apuntó.
Desde el punto de vista departamental, el gobernador de Beni, Jesús Éguez, considera que es necesario continuar trabajando en la cohesión social de todos los bolivianos y afirmó que “el país necesita que nos entendamos entre todos”.
Para el gobernador beniano, que tiene previsto recibir la visita del presidente Paz para principios del siguiente mes para hablar del 50/50, se debe tener la capacidad no solamente técnica, sino también política, para conseguir un verdadero desarrollo para el país. “Vamos por buen camino, hay apertura del Gobierno nacional y eso nos da esperanza”, enfatizó.
A su vez, el gobernador chuquisaqueño, Luis Ayllón, calificó el mensaje como positivo y aseguró que las palabras de Rodrigo Paz generan esperanza. “Ahora nos corresponde esperar que las promesas y anuncios hechos se cumplan, en materia de todos los proyectos y acciones concretas planteadas”, indicó la autoridad regional, que con su equipo de trabajo fue parte fundamental en las tareas de organización y coordinación de la agenda del mes patrio.
Con similar criterio a los vertidos por Éguez y Ayllón, el gobernador de La Paz, Luis Revilla, apuntó que fue un mensaje de esperanzas y que el avance hacia un nuevo modelo de Estado, con mayor profundización de las autonomías, es necesario con el apoyo de todos.
“Ha sido un mensaje optimista y positivo, hay muchas cosas que mejorar y el presidente también ha sido autocrítico. Lo importante es que todos le pongamos el hombro al país, trabajar en unidad y dejar la conflictividad y confrontación”, comentó Revilla.
Además, «de aquí en adelante vamos a tener estabilidad que es lo que necesita el país, vamos a tener mayores recursos con el FMI y eso nos va a dar tranquilidad», apuntaló Revilla.
Quien no estuvo conforme con las palabras del presidente fue el gobernador de Potosí, René Joaquino, quien pidió resultados concretos para el país e insistió en la profundización inmediata en las políticas necesarias que lleven a un nuevo pacto fiscal en base al modelo 50/50. “Vamos a apoyar las políticas públicas para resolver los problemas estructurales en lo económico, pero también es necesaria la transformación del Estado y eso significa avanzar para fortalecer el modelo autonómico y trascender hacia un Estado federal, pero hay que crear las condiciones”, explicó el gobernador potosino.
A su turno, el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, destacó que el presidente no sólo hizo conocer acciones, sino que habló de acciones que se han tomado como en la Agencia Nacional de Hidrocarburos, Yacimientos Petrolíferos Fiscales, instancia en la que se encontraron con una microcorrupción instalada en la entidad.
También la autoridad pidió paciencia a la población por los problemas de desabastecimiento de los combustibles, ya que aseguró que se están tomando acciones desde el Estado para conseguir soluciones sostenibles en el tiempo.
A su vez los senadores de Libre, Ernesto Suárez, de Beni, y Branko Marinkovic, de Santa Cruz, reconocieron que el mensaje del jefe de Estado ha generado esperanzas en todos y recordaron que el Estado que recibió la gestión de Rodrigo Paz no puede ser cambiado en los nueve meses de Gobierno que lleva el presidente.
“Hay que valorar la búsqueda de acuerdos importantes. Esperemos que exista la voluntad para encarar los cambios. Para cambiar el país se requiere la intervención de todos. No debemos pensar en intereses personales, ya que si estamos pensando en una nueva elección sin pensar el país, vamos a tener de vuelta a los que se fueron. Los intereses personales deben quedar de lado”, aseguro el senador beniano.
Marinkovic fue más puntual y aseguró que luego del discurso de Paz, lo que ahora queda claro es que hay un gran trabajo hacia adelante y que en la Asamblea Legislativa Plurinacional esperarán las leyes para iniciar con su debate, siempre pensando en los bolivianos.
El Deber