Los cisterneros decidieron postergar hasta el domingo las medidas de presión que amenazaban con afectar el transporte de combustibles en el país, luego de una reunión con el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora. El sector espera que este sábado se alcance una solución definitiva a sus demandas. Para ello, se volverán a reunir con autoridades de Gobierno.

El encuentro entre los transportistas y el Gobierno se desarrolló este jueves en instalaciones de YPFB y concluyó con el compromiso de instalar una nueva reunión a las 08:30 del sábado, en la que participarán el ministro de Economía, el ministro de Hidrocarburos, el presidente de YPFB, Zamora y los representantes del sector cisternero.
“Hemos quedado en suspender cualquier medida hasta el día sábado”, informó Zamora al finalizar la reunión.
El ministro explicó que durante el encuentro se avanzó en aspectos técnicos, pero consideró necesario que participen las autoridades de las áreas involucradas para encontrar una solución integral al conflicto.
Uno de los principales puntos de la negociación es la deuda que YPFB mantiene con los transportistas, además de la actualización de las tarifas que reciben por el traslado de combustibles.
Zamora aseguró que las obligaciones pendientes serán reconocidas y que se trabaja en un plan para regularizar los pagos. “Si se les debe, se les va a pagar”, afirmó el ministro, quien agregó que también se realizará una evaluación de las tarifas de transporte.
El sector sostiene que la situación financiera se ha vuelto insostenible debido a los meses de pagos pendientes y al incremento de los costos de operación.
Sergio Kosky, dirigente de los cisterneros del Oriente, señaló que durante aproximadamente una semana intentaron encontrar una solución mediante mesas de trabajo, pero que estas no permitieron alcanzar acuerdos concretos.
Por ello, destacó la decisión de llevar la negociación al nivel ministerial. “Creemos que el nivel donde nos tenemos que juntar para encontrar soluciones reales es con los ministros”, afirmó.
Kosky aclaró que la medida de presión no fue levantada, sino que se encuentra en cuarto intermedio hasta el domingo, a la espera de los resultados de la reunión del sábado. “El paro no está suspendido, el paro tiene un cuarto intermedio”, precisó.
El dirigente advirtió que el sector se encuentra cerca de un punto límite debido a las dificultades económicas que enfrenta. Pese a ello, aseguró que los cisterneros no dejaron de transportar combustible para evitar afectar a la población. “Seguimos viajando pese a estar impagos tantos meses, seguimos prestándonos al 3, al 4, al 5%, seguimos poniéndole el hombro al país”, sostuvo.
Según Kosky, los transportistas continuarán operando mientras esperan una respuesta concreta del Gobierno, pero advirtió que la continuidad del servicio dependerá de que se atiendan sus demandas.
Gobierno analiza revisar el decreto
Durante la conferencia posterior a la reunión, Zamora también fue consultado sobre la posibilidad de abrogar, derogar o modificar el Decreto Supremo 5676, cuestionado por diferentes sectores.
El ministro respondió que el Gobierno está dispuesto a analizar las alternativas, aunque insistió en que primero se debe establecer un diálogo con los sectores involucrados. “Todo se puede, lo que hay que hacer es dialogar y ver qué es lo mejor para el país”, afirmó.
Zamora también anunció que el Ejecutivo buscará convocar a los diferentes sectores afectados por la situación del transporte y los combustibles. “La idea es convocar a los sectores”, señaló y adelantó que estas reuniones podrían concretarse, a más tardar, el lunes.
El acuerdo alcanzado evita, por ahora, una paralización inmediata del transporte de combustibles. Sin embargo, la amenaza de una medida de presión continúa latente.
Los cisterneros esperan que la reunión del sábado permita definir un plan de pagos para las deudas, una revisión de las tarifas y otras condiciones necesarias para garantizar la continuidad del servicio.
El resultado de ese encuentro será determinante para definir si el cuarto intermedio se convierte en una suspensión definitiva de las medidas o si el sector retoma las acciones de presión desde el domingo.
El Deber