La Cámara Nacional de Comercio (CNC) enviará su propuesta al Gobierno sobre el reemplazo del decreto 5676 por una norma que unifique el precio del diésel y buscar medidas alternativas para equilibrar la economía con los sectores más deprimidos. Según los empresarios, los transportistas se dedican ahora a comercializar el combustible.

“Mañana estamos mandando la posición, pero, con posibles soluciones, nosotros estamos en disposición del gobierno para poder construir un decreto que sea acorde a todas las situaciones, porque un decreto afecta a todos los demás sectores y todos nos vemos en la necesidad de contribuir, el problema de este decreto es que su base es la diferenciación de precio, entonces decimos derogar y sacar uno inmediatamente pero que tenga un precio único”, dijo el presidente de la CNC, Eduardo Olivo.
El gobierno soporta una presión desde distintos sectores que piden la abrogación del decreto 5676. Hasta ahora el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, admitió que es una condicionante del FMI la nivelación de precios. El ministro de Obras Públicas, dijo que se puede “ajustar” el decreto, pero no abrogar.
Olivo reveló que ahora el transporte para los empresarios exportadores se volvió un suplicio porque el costo se elevó a precios irrazonables porque dijo que el transportista prefiere hacer fila de dos días, llenar sus tanques a precio de Bs 9 el litro de diésel y luego revender el producto a Bs 16 o 17 en el mercado negro.
Luego alertó sobre el peligro de que continúe este problema, porque recordó que el próximo año Bolivia ya debe ingresar plenamente al bloque del Mercosur que tiene como principal política el arancel 0 para todo producto en la región, lo que puede liquidar a toda la industria pues otros países ingresarán con su mercadería más barata porque el combustible en Bolivia no deja trabajar.
“Si nuestra industria no es competitiva para ese momento nuestra industria puede desaparecer, y, si estamos con un precio subvencionado para la industria nos estamos mintiendo a nosotros mismos, entonces tenemos que volvernos competitivos con los precios reales”, alertó.
El Deber