“Hasta ahorita no aparece. No sé nada. Quiero que me devuelvan a mi hijo”. El pedido de Silveria Mamani resume la angustia de las familias que este sábado continúan buscando información sobre los conscriptos desaparecidos después de las explosiones en el cuartel Bolívar, en Viacha.

Silveria llegó en busca de respuestas. Su hijo prestaba servicio militar en el cuartel Bolívar y, según señala, se encuentra entre los jóvenes que permanecen desaparecidos.
La mujer cuenta que hasta ahora no tiene certeza sobre dónde se encuentra. “No aparece, no aparece. No sé nada”, repite mientras pide información a las autoridades.
La incertidumbre alcanza a toda una familia. Silveria contó que su hijo tiene esposa y una hija de apenas cuatro meses. “Por favor, que me devuelvan a mi hijo”, pidió.
De hospital en hospital
El drama se repite entre otras familias. El tío de Wilson Copa Mamani, un conscripto de 17 años, relató que durante toda la noche recorrieron hospitales con la esperanza de encontrar al joven entre las personas que habían sido evacuadas después de las explosiones.
“Toda la noche hemos andado hospital por hospital”, contó. Según su testimonio, Wilson figura en la lista de desaparecidos.
La familia asegura que no recibió información precisa sobre si el joven está vivo o muerto ni sobre las circunstancias en las que ocurrió la explosión. Según el tío, les indicaron que podría encontrarse entre los escombros, una versión que la familia dice no haber podido confirmar.
El familiar también cuestionó la demora en las tareas dentro del área afectada y expresó su temor de que Wilson hubiera podido permanecer con vida después de la explosión. “¿Qué tal mi sobrino anoche estaba vivo dentro del escombro? Tal vez pudiéramos salvar su vida”, manifestó.
Tras horas sin respuestas, reconoce que la esperanza comienza a agotarse. “Hasta ahorita creo que ya no tenemos esperanza. Ya hemos perdido. Pero sí queremos justicia”, afirmó.
Mientras continúan las tareas en el cuartel Bolívar, las familias mantienen un reclamo inmediato: saber dónde están los conscriptos y recibir información oficial sobre su situación.
El Deber