La defensa de Fernando Cerimedo expresó su preocupación por la seguridad del argentino tras su traslado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, mientras el Gobierno anunció que permanecerá aislado para evitar riesgos.

“Primero tememos por la seguridad de Cerimedo, o sea directamente que lo maten, voy a ser claro”, afirmó el abogado Ramiro Vega, al referirse a las condiciones de reclusión de su defendido.
Cerimedo permanecía con detención preventiva en el penal de Palmasola, en Santa Cruz. Sin embargo, una determinación judicial dispuso su traslado a Chonchocoro, en La Paz.
Vega sostuvo que el cambio de recinto implica restricciones para su defendido y manifestó su temor de que su vida pueda estar en riesgo dentro de la cárcel.
El abogado relató además que, durante la permanencia de Cerimedo en Palmasola, presuntamente se escucharon amenazas relacionadas con su traslado. Aclaró que esta versión aún debe ser verificada.
“Gente gritaba cerca de sus celdas: ‘Evo te espera, Evo quiere ajustar cuentas, espéranos en Chonchocoro’”, señaló.
Según Vega, la defensa decidió no hacer públicas esas versiones anteriormente porque consideraba que podían ser utilizadas como argumento para justificar el traslado del argentino a una cárcel de máxima seguridad.
Paradójicamente, explicó, el juez determinó el traslado de Cerimedo bajo el argumento de garantizar su seguridad. Vega cuestionó la decisión y calificó de “vergüenza” el funcionamiento de la administración de justicia.
El abogado también manifestó preocupación por posibles represalias contra el equipo jurídico que representa a Cerimedo y aseguró que presentará documentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Gobierno anuncia aislamiento
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que Régimen Penitenciario recibió instrucciones para brindar la máxima seguridad a Cerimedo durante su permanencia en Chonchocoro.
“Él va a mantenerse completamente aislado por la seguridad de esta persona”, afirmó Oviedo.
Cerimedo enfrenta procesos con detención preventiva por el presunto delito de tentativa de feminicidio y una investigación por presunto enriquecimiento ilícito.
El argentino fue detenido luego del ataque —por parte de dos desconocidos— con arma de fuego contra su expareja Nadia Beller. Su situación jurídica continúa bajo investigación de las autoridades bolivianas.
La Razon