Una obra cuestionada en Brasil sepultó a una familia de Bolivia y se llevó seis vidas

La búsqueda terminó más de 24 horas después del derrumbe. Cerca del mediodía de ayer, los bomberos de San Pablo localizaron bajo los escombros el cuerpo una niña, el último cuerpo que quedaba por recuperar. Con ese hallazgo subió a seis el número de muertos por el colapso de un edificio en construcción que cayó sobre una vivienda de la Rua Tequici, en el barrio de Penha, zona este de la capital paulista.


El agente consular de Bolivia en Brasil, Esteban Araos Ortiz, confirmó a EL DEBER el hallazgo y explicó que los rescatistas habían localizado a todas las personas reportadas por el jefe de la familia que ocupaba la casa y administraba allí un taller de costura. “Se ha encontrado el último cuerpo”.Una obra cuestionada en Brasil sepultó a una familia de Bolivia y se llevó seis vidas

Herbert Chino permaneció en vilo toda la noche a pesar de las lluvias
Los reportes de medios locales brasileños precisaron que la sexta víctima era Shaira Diana Chino Ramirez, de siete años. Las otras personas fallecidas fueron Edelmira Titicayo Limachi, de 26 años; su esposo, Brayan Gery Gutierrez, de 29; Sergio Titicayo Limachi; Maria Elena Ramirez Titicayo y Ana Lucia Ruiz Romero, de 38. Cinco de las víctimas eran bolivianas y una paraguaya. Un hombre y otra niña, esta última de cinco años, sobrevivieron con heridas leves.


La tragedia comenzó a eso de las 02:00 del sábado, en medio de una madrugada de lluvia intensa. El edificio se desplomó hacia una casa vecina y toneladas de hormigón, ladrillos y otros materiales sepultaron el inmueble en el que el grupo dormía y trabajaba. Allí funcionaba también un taller de confección de prendas
Herbert Chino Choque, de 43 años, relató a Folha de S.Paulo que vivía en la casa con su esposa, sus hijas de cinco y siete años y otros familiares y amigos. Él no se encontraba allí al momento del derrumbe. La familia se había mudado a esa vivienda hacía apenas un mes, de acuerdo con la abogada del Consulado boliviano.


Los primeros cuerpos recuperados fueron los de dos mujeres. Una de ellas estaba embarazada. Horas después, cerca de las 23:00 del sábado, los bomberos extrajeron a un hombre sin vida. Durante la madrugada y ayer por la mañana aparecieron otras víctimas hasta que fue localizada la niña que permanecía desaparecida.


La operación movilizó a decenas de bomberos, vehículos de emergencia, perros especializados, personal de Defensa Civil y equipos de la Prefeitura, la alcaldía de San Pablo. Durante las primeras horas, parte de los escombros fue retirado manualmente para evitar movimientos que pudieran poner en riesgo a eventuales sobrevivientes.Una obra cuestionada en Brasil sepultó a una familia de Bolivia y se llevó seis vidas

Equipos de bomberos y rescatistas observan la loza de uno de los pisos de la obra que colapsó el sábado
El comandante Robson Mitsu, del Cuerpo de Bomberos, dio por concluida la fase de emergencia tras recuperar a las ocho personas que los equipos buscaban. La remoción del material quedó después en manos de la administración municipal ya con equipo de maquinaria pesada. 


Araos explicó que la mayoría de los afectados llevaba varios años viviendo en Brasil y se dedicaba a la costura. La casa era alquilada y combinaba dos funciones. Por una parte era vivienda y fuente de ingresos. El Consulado boliviano inició gestiones para asistir a las familias y, según la prensa paulista, busca viabilizar el traslado de los restos al departamento de  Oruro a pedido de los allegados.


Mientras los bomberos avanzaban entre los restos, la investigación pasó de la emergencia a las responsabilidades. La Policía Civil detuvo ayer a uno de los socios de la constructora New Home, responsable del emprendimiento. El hombre fue conducido a un distrito policial y hay otros dos mandados de detención en contra de representantes de esa empresa que estaba a cargo de las obras.


La construcción arrastraba un historial de observaciones municipales. El alcalde de San Pablo, Ricardo Nunes, afirmó que las obras comenzaron en 2019 sin licencia. Después de multas y fiscalizaciones, el municipio acudió a la Justicia en 2021 para detener los trabajos. Un nuevo proyecto fue presentado en 2022 y recibió autorización en 2023 bajo la condición de demoler completamente la estructura anterior.


Una inspección municipal realizada en febrero de 2024 certificó que esa demolición había sido ejecutada. Sin embargo, después del derrumbe, técnicos municipales revisaron testimonios de vecinos e imágenes satelitales y concluyeron preliminarmente que la estructura antigua no había sido demolida. La funcionaria que firmó aquella inspección fue separada durante 30 días mientras se investiga su actuación. La New Home sostuvo que contaba con documentación vigente y señaló que no existen elementos para atribuir exclusivamente a la empresa las causas del colapso. También aseguró que coopera y brinda asistencia a las familias. La Policía Civil y la alcaldía Paulista investigan eventuales responsabilidades penales y administrativas.


La lluvia acompañó el desastre, pero tampoco hay una conclusión oficial que la señale como causa. Defensa Civil indicó que no es posible atribuir el derrumbe únicamente al temporal. El gobernador Tarcísio de Freitas apuntó a posibles problemas estructurales.

La costura, un oficio que sostiene a miles de familias que migran a Brasil

 

La tragedia de Penha puso nuevamente bajo la mirada pública una realidad instalada desde hace décadas en São Paulo que es la estrecha relación de la migración boliviana con la industria de la confección. No existe una cifra oficial actualizada que determine exactamente cuántos bolivianos trabajan como costureros, en buena medida porque una parte importante de esta actividad se desarrolla en pequeños talleres familiares y en circuitos informales.


La Alcaldía de San Pablo registraba en 2021 a 99.993 bolivianos en situación migratoria regular, la comunidad extranjera más numerosa de la ciudad. Otro levantamiento municipal, basado en Migracidades, una entidad técnica asociada a la ONU, calculó que los bolivianos representaban el 27% de los 376.156 migrantes que residían en la capital paulista.


La costura aparece históricamente como su principal puerta de entrada laboral. Un estudio académico basado en datos del Censo brasileño determinó que, entre 19.779 bolivianos económicamente activos registrados en el estado de San Pablo, 12.493 —el 63,2%— trabajaban como operadores de máquinas de costura. Otros 7,6% estaban clasificados como obreros y artesanos, lo que muestra el peso excepcional de este sector

El Deber