Choferes rechazan conversión a GNV y exigen kits antes de avanzar con el plan

La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia rechazó la propuesta del Gobierno de impulsar la conversión de vehículos a Gas Natural Vehicular (GNV) y condicionó cualquier avance a que primero se garantice la disponibilidad de los kits necesarios para realizar la transformación.

Ene el marco de un encuentro de emergencia, el ejecutivo nacional del sector, Lucio Gómez, cuestionó que actualmente no existan equipos suficientes para atender la eventual demanda de los transportistas y puso esa condición como el principal requisito para considerar la propuesta.

El Gobierno de Rodrigo Paz levantó el subsidio al diésel, como medida para frenar la sangría de dólares para mantener la subvención. La medida fue rechazada por los transportistas.

“Queremos ver los kits”, afirmó el dirigente, al señalar que los transportistas necesitan conocer primero si existe la cantidad suficiente de equipos para llevar adelante un proceso de conversión a gran escala.

Gómez sostuvo además que los propietarios de vehículos ya realizaron un esfuerzo económico para adquirir los cilindros requeridos para la conversión, por lo que ahora corresponde, según el sector, garantizar los demás componentes necesarios para completar el cambio a GNV.

La dirigencia considera que no es suficiente plantear la sustitución del combustible si no existen las condiciones materiales para que los vehículos puedan ser convertidos.

El rechazo ocurre en medio de la presión por el diésel

La posición de los choferes se produce después de la eliminación de la subvención al diésel y el incremento de su precio, una medida que, según la dirigencia, elevó los costos de operación del transporte.

Gómez cuestionó además los compromisos asumidos previamente por autoridades del sector hidrocarburos y afirmó que el transporte público no puede ser tratado bajo los mismos parámetros que las empresas privadas.

El dirigente sostuvo que el incremento del combustible se suma a otros costos, como repuestos y mantenimiento, y advirtió que los transportistas deberán revisar sus estructuras de costos.

“Estamos obligados a revisar los costos de operaciones”, señaló Gómez, quien sostuvo que cualquier incremento terminaría trasladándose al usuario.

La dirigencia también afirma que algunos propietarios optaron por guardar sus vehículos y dejar de trabajar porque los ingresos ya no compensan los costos de operación. Esta afirmación corresponde al sector y no fue acompañada, en las declaraciones proporcionadas, por datos que permitan cuantificar cuántas unidades dejaron de prestar el servicio.

El Gobierno plantea el GNV como alternativa

 

La conversión a GNV aparece como una de las alternativas planteadas por el Gobierno frente al mayor costo de los combustibles líquidos. El cambio permitiría reducir la exposición de los transportistas al precio del diésel en aquellos vehículos que técnicamente puedan ser transformados.

Sin embargo, para la Confederación el principal obstáculo es la disponibilidad de los kits y las condiciones para ejecutar el proceso.

En La Paz, autoridades señalaron que una parte importante del transporte público funciona con gasolina o GNV, mientras que en otros segmentos el diésel tiene una mayor incidencia en los costos.

En Oruro, la Federación de Choferes San Cristóbal anunció para este miércoles una marcha contra el Decreto Supremo 5716. Su ejecutivo, Lucio Méndez, afirmó que alrededor del 60% de los vehículos de su sector funciona con gasolina o GNV y cuestionó que el incremento del diésel derive automáticamente en una subida generalizada de pasajes.  

El Deber