El Gobierno reiteró que no abrogará el Decreto Supremo 5716, que eliminó la subvención al diésel, y al mismo tiempo abrió la puerta a una mesa de diálogo con el sector del transporte para abordar las consecuencias de la medida.

El ministro de Energía e Hidrocarburos, Marcelo Blanco, defendió la decisión al asegurar que responde a la necesidad de priorizar recursos estatales. “El decreto es por el bien de la patria, porque no podemos seguir gastando 200 millones de dólares en subvenciones. O es hospitales o subvención; o es carreteras, postas sanitarias y escuelas, o subvención”, afirmó, aunque no precisó el periodo al que corresponde ese monto.
En la misma línea, sostuvo que el país debe redirigir su gasto hacia áreas estratégicas. “Tenemos que pensar en la patria y no en la subvención, que tanto daño nos ha hecho durante tanto tiempo”, añadió.
Mientras tanto, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, convocó al secretario ejecutivo de la Confederación Sindical de Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, junto a su directiva, a una reunión prevista para el martes 29 de septiembre a las 09:00 en el Centro de Comunicaciones La Paz. En el encuentro también participarán autoridades de las carteras de Economía, Gobierno y Energía.
La cita busca instalar una mesa de discusión sobre las demandas del transporte, especialmente tras la eliminación de la subvención. La convocatoria se produce luego de que el sector anunciara un repliegue de vehículos para el lunes 28, medida que tendría impacto parcial, ya que en ciudades como La Paz y El Alto se prevé atención normal.
El DS 5716 elevó el precio del diésel de Bs 9,80 a Bs 17,95 por litro, lo que desató tensiones por el incremento en los costos operativos y su posible traslado a las tarifas. Aunque el Ejecutivo mantiene firme la medida, insiste en dialogar sobre sus efectos con los choferes.
Correo Del Sur