El exministro de Gobierno, Carlos Romero, aseveró que la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) ya opera en Bolivia debido al desgaste y cansancio de las autoridades norteamericanas ante la falta de acciones del gobierno local.

Romero sostuvo que las instancias del norte decidieron asumir el monitoreo directo de las labores antinarcóticos ante la inoperancia estatal.
De acuerdo con la exautoridad, intervenciones como la localización del narcotraficante Sebastián Marset y recientes indagaciones a miembros del Ministerio Público fueron dirigidas mediante labores de inteligencia y fuentes humanas coordinadas desde el exterior.
Por medio de Correo Play, Romero denunció un proceso de “desinstitucionalización” y corrupción iniciada en 2020 con la supuesta manipulación civil de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). Aseguró que, aunque Bolivia cuenta con policías, jueces y fiscales capacitados, la ausencia de un diseño estratégico gubernamental obligó a depender del control y monitoreo internacional.
Correo Del Sur