Bolivia ya está en Corea del Sur para competir en el mundial de robótica First Global Challenge 2026

La selección boliviana de robótica ya pisa suelo en Incheon, Corea del Sur. En esta metrópoli asiática, a partir de este miércoles, los jóvenes bolivianos medirán su talento frente a delegaciones de más de 190 países en el First Global Challenge 2026.

Se trata de una cumbre internacional de alta exigencia que pondrá a prueba la creatividad, la precisión matemática y la velocidad de respuesta de las mentes más brillantes de la juventud global.

Mary Luz Laura Canaviri, Valeria Vargas Llanquipacha y Jhonatan Rafael Yucra Campos son los tres estudiantes que llevan la bandera boliviana al encuentro mundial. Mary Luz llegó desde Achacachi, en la provincia Omasuyos de La Paz; Valeria de Sucre y Jhonatan procede de Mojocoya, en la provincia Zudáñez de Chuquisaca.

Los tres arribaron este lunes a Corea del Sur después de una larga travesía que comenzó el sábado en Sucre, tuvo una conexión en São Paulo, Brasil, otra escala en Doha, Qatar, y terminó en Incheon. Ya instalados y acreditados, recibieron junto a las demás delegaciones la bienvenida oficial en la ciudad anfitriona.

Detrás de esta selección está First Global Bolivia, el programa nacional que se encarga de elegir y preparar al equipo que representa al país en el mundial. Para esta edición, la Fundación Norte Amplio de Proyección Productiva y la Agencia de Gobierno Electrónico y Tecnologías de Información y Comunicación (Agetic) coorganizaron el torneo nacional que definió a los representantes de Bolivia.

El camino comenzó meses antes del viaje. Más de 300 postulantes participaron en la fase clasificatoria virtual y 22 llegaron a la final nacional en Sucre. La formación tuvo una duración aproximada de cuatro meses, con tres meses de capacitación virtual junto a especialistas y una etapa presencial en la que los finalistas recibieron entrenamiento y afrontaron pruebas de programación, electrónica, mecánica y otras habilidades vinculadas con la robótica.

Durante una semana de evaluación intensiva se definieron los tres mejores puntajes. Mary Luz, Valeria y Jhonatan obtuvieron los cupos para el mundial y pasaron de la competencia a una preparación específica para el escenario internacional.

La Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad Mayor, Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca fue uno de los espacios centrales de ese recorrido. Allí se desarrolló la final nacional, se concentró parte de la preparación y, antes de la partida, se presentó oficialmente el robot que acompaña a los estudiantes en Corea del Sur.

La máquina que llevaron hasta Incheon fue diseñada para responder a las pruebas de esta edición. El prototipo está capacitado para recolectar con agilidad pequeñas esferas que representan brotes de fuego forestal, almacenarlas en su chasis y, posteriormente, lanzarlas con precisión quirúrgica hacia una unidad de supresión de incendios. Como broche de oro de la rutina, el autómata debe trepar por un tubo metálico, una compleja maniobra final diseñada no solo para demostrar tracción y potencia, sino para activar el componente de cooperación obligatoria con robots de delegaciones de otros países.

Y es que el First Global Challenge 2026 se desenvuelve este año bajo el lema “Impulsando la innovación”, el cual está enfocado en la prevención, mitigación y recuperación frente a incendios forestales y en la resiliencia ambiental global.

De esta manera, el torneo combina la rigurosidad de la programación, la ingeniería y la estrategia con la necesidad de plantear soluciones tecnológicas reales ante una de las crisis ecológicas más severas que amenazan el futuro del planeta.

“Estamos un mes trabajando sin descanso y, bueno, todo esto es para hacer una buena representación. Vamos a dar todo para representar bien a Bolivia”, afirmó Valeria antes de partir.

Jhonatan, estudiante del Colegio Franz Tamayo de Mojocoya, destacó que la robótica es una actividad que transformó su relación con la tecnología y considera que la posibilidad de viajar hasta Corea representa mucho más que una experiencia personal.

Horas antes de abordar el avión, Mary Luz dejó un pedido para quienes siguen desde Bolivia la participación del equipo.

“Apoyen a la juventud, a la ciencia, la tecnología y robótica”, expresó, visiblemente convencida de que esta disciplina permite crear y buscar soluciones para problemas que trascienden las fronteras.

Así los tres jóvenes pondrán en alto el nombre de Bolivia y la tricolor en el epicentro tecnológico del otro lado del mundo.

ABI