Romero: Aquí conviven clanes, mafias y cárteles

El país está en puertas de convertirse en un narcoestado, a decir del ministro de Gobierno Carlos Romero, quien a la luz del caso Mariaca-Marset reitera su tesis de “Bolivia, ‘hub’ del narcotráfico”.

Un ‘hub’ es un centro que conecta, organiza y distribuye; por tanto, según la tesis del exministro de Evo Morales, el país se ha convertido en un territorio estratégico que organizaciones criminales utilizan como centro de acopio, almacenamiento, reempaquetado y redistribución de droga.

“Estamos a las puertas de constituir un narcoestado porque el narcotráfico tiene poderes institucionales y fácticos tan fuertes que ahora ponen en mala situación al Gobierno”, sostiene en Correo Play, el canal de streaming de CORREO DEL SUR.

Asegura que en Bolivia operan clanes familiares “que trabajan con los carteles que antes mandaban sus emisarios y ahora mandan a sus jefes a operar a Bolivia, pero además de los carteles han ingresado las mafias” internacionales.

Liga a Marset con el PCC, de Brasil, y señala sus vínculos con la mafia italiana Ndrangheta, que controla gran parte del tráfico mundial de cocaína.

Agrega que la mafia balcánica también opera en el país; ello explica apellidos serbios en balaceras de Santa Cruz, dice.

En base a observatorios europeos, señala que los carteles brasileños Comando Vermelho y Primer Comando Capital se disputan el control del territorio de Santa Cruz, no solamente una ruta.

“Por eso Bolivia ya no es un territorio tránsito, es un ‘hub’ donde confluye el procesamiento de cocaína”, justifica.

Remarca que la coca de Bolivia no alcanza para producir toda la cocaína que cuantifica Naciones Unidas, lo que lleva a presumir el ingreso de materia prima peruana y colombiana. Según la ONU, se estarían produciendo 600 toneladas métricas de cocaína en el país, cuando la coca nacional alcanza para 150.

“¿Por dónde está entrando la materia prima para la cristalización? Por Bolpebra y Guayaramerín”, se responde. Así, acota, se entremezcla el tráfico de oro, mercurio y cocaína.

El ahora exfiscal general Roger Mariaca fue detenido por vínculos con el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.

¿Y EL CHAPARE?

“El Chapare no cuenta”, responde Carlos Romero a la pregunta sobre la posición que ocupa el bastión de Evo Morales en el esquema actual.

“Gente poderosa de cuello blanco” con alta capacidad logística y financiera dirige el narcotráfico, “no los chapareños”, defiende.

Denuncia: “Dos Cerimedos” manejaron la Felcn en 2020

Carlos Romero, uno de los exministros más importantes de Evo Morales, remarca que todo lo que denunció contra su par Eduardo Del Castillo se confirmó.

¿Qué sabía y qué no? “Yo no sabía, por ejemplo, esto de las remesas, pero eso teníamos que dejarlo como suposición porque no era gratis”, responde a Correo Play.

¿Y lo que conocía? “Lo que sabía es que a personas civiles, el año 2020, se les da el control de la Felcn (Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico). A mí me parece una barbaridad. Algunos policías me visitan y me dicen ‘nunca antes nuestra institución ha sido manoseada por elementos civiles ajenos’. No estamos hablando de funcionarios de Gobierno, estamos hablando de personajes civiles que no cumplen funciones públicas, nada, pero que hacen y deshacen. Cerimedos, digamos. Dos Cerimedos aparecen el 2020 manipulando la Felcn”.

Romero toma para su ejemplo el apellido del exasesor del presidente Rodrigo Paz, Fernando Cerimedo. Al argentino se atribuyó el manejo del Gobierno hasta su detención por intento de feminicidio de su expareja, la abogada Nadia Beller, en medio de otras denuncias.

Romero sostiene que la carrera se rompió en 2020: “Ya no entran los garras en los destinos, empiezan a manipular destinos, llevan gente corrupta, etcétera. Van concentrando las investigaciones en determinadas personas para que nunca avancen. Esta red se empieza a construir el año 2020”.

Se aventura a señalar, incluso, que presume que ante el descontrol, países vecinos optaron por “bajar” “narcoavionetas” con matrícula boliviana.

Del Castillo sigue prófugo. Sobre el punto, Romero dice que comparte la tesis de que la agencia antidrogas estadounidense DEA lo protege.

El exministro de Luis Arce fue acusado por el narcotraficante Sebastián Marset de recibir un soborno mensual a cambio de dejarlo “trabajar”. “Sonia”, como lo llama Marset, fue mencionado a la par del exfiscal Roger Mariaca. Este último fue detenido; Del Castillo, no.

Correo Del Sur