Cada envío desde el exterior lleva dinero a una familia y divisas a Bolivia. Entre enero y agosto de 2026, ese flujo alcanzó $us 752,6 millones, una caída del 8,6% frente al mismo periodo de 2025, cuando ingresaron $us 823,6 millones, según datos del Banco Central de Bolivia (BCB).

La diferencia equivale a $us 71 millones menos en ocho meses. El retroceso reduce una fuente de moneda extranjera que llega directamente a los hogares, aunque los últimos registros mensuales muestran una mejora que todavía no alcanza para revertir el descenso acumulado.
Repunte no compensa la caída
En julio ingresaron $us 102,5 millones y en agosto, $us 99,5 millones. Ambos registros superaron los de cada uno de los seis primeros meses de 2026. Agosto también mejoró frente al mismo mes de 2025, cuando llegaron $us 93,2 millones: el aumento interanual fue del 6,8%.
Hasta junio, los envíos mensuales se habían mantenido entre $us 89,1 millones y $us 95,4 millones. Enero registró $us 90,2 millones; febrero, $us 89,1 millones; marzo, $us 92,1 millones; abril, $us 93 millones; mayo, $us 95,4 millones; y junio, $us 90,8 millones.
La distancia respecto del año anterior fue marcada en mayo. En ese mes de 2025 habían ingresado $us 113,3 millones, frente a los $us 95,4 millones de esta gestión. La mejora de julio y agosto, por tanto, convive con un resultado acumulado todavía inferior.
La comparación con los máximos recientes amplía esa brecha. Para el periodo enero-agosto, el mayor registro de la última década corresponde a 2022, con $us 948,9 millones. El monto de 2026 está $us 196,3 millones por debajo de aquel nivel.
España, el principal origen
España se mantiene como la principal fuente de remesas. En agosto aportó $us 44,6 millones, cerca del 45% de los $us 99,5 millones recibidos durante el mes. Estados Unidos ocupó el segundo lugar, con $us 23,7 millones, y Chile el tercero, con $us 7,2 millones.
Entre esos tres países enviaron $us 75,5 millones, equivalentes a aproximadamente el 76% del total mensual. Su participación muestra el peso de esos destinos de la migración boliviana en el flujo de recursos hacia el país.
También llegaron envíos desde Argentina, por $us 3,1 millones; Italia, $us 2,5 millones; Suiza, $us 2,2 millones; y Perú, $us 1,6 millones. Alemania aportó $us 1,1 millones, mientras Brasil y Francia registraron $us 0,9 millones cada uno. Otros países sumaron $us 11,7 millones.
Santa Cruz con más ingresos
La distribución territorial de agosto muestra que Santa Cruz recibió $us 62,9 millones, aproximadamente el 63% del total nacional. Es decir, cerca de seis de cada diez dólares enviados ese mes tuvieron como destino el departamento.
Cochabamba recibió $us 20,4 millones y La Paz, $us 7,8 millones. Junto con Santa Cruz, concentraron $us 91,1 millones, alrededor del 92% de las remesas de agosto.
El resto se distribuyó entre Oruro, con $us 3,1 millones; Chuquisaca, $us 1,7 millones; Tarija y Potosí, $us 1,4 millones cada uno; Pando, $us 0,6 millones; y Beni, $us 0,2 millones.
Las remesas son transferencias de trabajadores bolivianos residentes en el exterior hacia sus familias. El balance hasta agosto muestra dos tendencias: una mejora en los últimos meses y una caída frente a 2025. Para muchos hogares, son ya recursos que llegan del trabajo de sus familiares en otros países.
El Deber