Bolivia quiere que los países sin salida al mar participen en las decisiones sobre los recursos minerales de los fondos oceánicos y en la distribución de sus posibles beneficios. Con esa posición, el Gobierno inauguró este martes, 13 de octubre, en Santa Cruz, un taller internacional que se prolongará hasta el jueves 15 y busca construir una agenda común para los Estados en desarrollo sin litoral.

“El patrimonio común de la humanidad no puede ser patrimonio exclusivo de quienes tienen costas. Si es común, sus oportunidades y beneficios deben alcanzar también a quienes no tenemos litoral”, afirmó el canciller Héctor Huanca durante la inauguración.
La cita se desarrolla mientras la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA, por sus siglas en inglés) discute las reglas para una eventual explotación de minerales del lecho y subsuelo oceánicos fuera de las jurisdicciones nacionales. Siguen en debate el modelo financiero, la distribución de beneficios y las medidas de protección ambiental.
Bolivia preside temporalmente el Grupo de Países en Desarrollo Sin Litoral, integrado por 32 Estados de cuatro continentes que, según Huanca, reúnen a más de 600 millones de habitantes. Los organizadores previeron representantes de 19 países en el taller, además de expertos internacionales.
Para el Gobierno, el desafío consiste en pasar del reconocimiento jurídico de los derechos a su aplicación efectiva. La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) contempla la participación de países en desarrollo sin litoral en el régimen de los fondos marinos internacionales y el reparto equitativo de beneficios derivados de esas actividades.
“No estamos aquí para reclamar privilegios, sino para promover la aplicación efectiva de principios de equidad, participación y cooperación internacional”, sostuvo Huanca. El canciller busca que las delegaciones identifiquen necesidades de capacitación, oportunidades de investigación científica y modalidades de transferencia tecnológica.
Bolivia plantea aprovechar su experiencia en minería terrestre, investigación geológica y gestión de recursos naturales como base para la cooperación. Huanca advirtió que cualquier actividad en los fondos marinos debe realizarse con responsabilidad ambiental y respeto al derecho internacional.
La propuesta es avanzar hacia una “hoja de ruta de Santa Cruz” que defina prioridades comunes y vías de cooperación. Bolivia está en la etapa final de su presidencia del bloque y pretende que las iniciativas continúen cuando otro país asuma su conducción.
Respaldo internacional
La secretaria general de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, Leticia Carvalho, destacó que participar no significa solo estar presente en las reuniones. Los Estados sin litoral necesitan formación y conocimientos especializados, además de oportunidades reales para influir en las decisiones sobre los océanos.
Carvalho señaló que los tres días de trabajo permitirán examinar mecanismos de reparto equitativo, posibilidades de cooperación científica y obstáculos que limitan la intervención de estas naciones. Propuso que Santa Cruz marque el inicio de una colaboración estructurada y duradera.
El embajador de España en Bolivia, Fernando García Casas, defendió el multilateralismo y la necesidad de establecer reglas compartidas para los fondos marinos. Sostuvo que carecer de costa no debe significar quedar excluido de la gobernanza de los océanos ni de sus posibles beneficios.
El encuentro se realiza en el Centro de Formación de la Cooperación Española y es organizado por la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, el Gobierno boliviano y una oficina especializada de Naciones Unidas. La agenda incluye también formación técnica, acceso al conocimiento y protección de ecosistemas marinos.
Reivindicación y derechos
Huanca recordó que Bolivia nació en 1825 con litoral sobre el Pacífico y que la pérdida de su acceso soberano al mar forma parte de su historia. Ante la prensa, reafirmó que el país no renuncia a esa aspiración, reconocida en la Constitución. Bolivia perdió su acceso soberano al mar tras una guerra con Chile que se prolongó entre 1879 y 1883.
Sin embargo, los derechos tratados en el taller son distintos de una demanda de soberanía costera. Se refieren a la participación de los Estados, tengan o no litoral, en el régimen de los fondos marinos más allá de las jurisdicciones nacionales.
Eso sí, el debate coincide con los preparativos para la visita anunciada del presidente chileno José Antonio Kast, prevista para el viernes. Huanca señaló que ambos gobiernos trabajan en una agenda de asuntos comerciales, entre otros temas vinculados a seguridad así como temas fronterizos y acceso a puertos.
El Deber