En medio de crecientes denuncias de corrupción y escándalos que salpican a actuales y pasados legisladores, el gobernador de Santa Cruz, Juan Pablo Velasco, emitió un pronunciamiento público en sus redes sociales.

La autoridad cruceña cuestionó a las autoridades que traicionan el mandato popular para beneficiarse con cargos y prebendas; calificó estas conductas como una muestra de “miseria moral” que perpetúa las peores prácticas de la “vieja política boliviana”.
Velasco apuntó contra los parlamentarios que accedieron a sus escaños bajo el respaldo de liderazgos de oposición, como el de Jorge Tuto Quiroga, para posteriormente negociar con el oficialismo a cambio de cuotas de poder. Durante su declaración, precisó que la representación política “no se alquila ni se vende”, al tiempo que denunció que la función pública transformó en una estructura dedicada al reparto de beneficios privados a costa del esfuerzo ciudadano.
El gobernador remarcó que su incursión en la arena política busca exponer los esquemas de complicidad y transformar el sistema desde sus bases. A pesar de reconocer que su postura le generará fuertes ataques e intentos de desprestigio por parte de los sectores afectados, afirmó que no se callará y que mantendrá la dignidad intacta, priorizando la tranquilidad de conciencia por encima de la permanencia en cualquier cargo público.
En su mensaje, la autoridad hizo un llamado a la juventud boliviana para que no normalice la corrupción ni considere el transfugio como una estrategia, con el fin de impulsar en su lugar un recambio generacional basado en principios y en el servicio temporal a la comunidad. Asimismo, abogó por imponer una transparencia que exponga permanentemente cómo votan los representantes y qué acuerdos pactan a espaldas del electorado.
Velasco concluyó su pronunciamiento asegurando que asumirá el costo político de enfrentar este entramado de privilegios y y que es urgente construir un modelo de gestión pública libre de chantajes y negociados.
Correo Del Sur