El coronel Óscar Moreno, quien fue director nacional de Inteligencia de la Policía, reveló detalles de la captura de Sebastián Marset el 13 de marzo en Santa Cruz y rechazó sospechas sobre bienes retirados de su vivienda. Su versión surge mientras Moreno y otros oficiales afrontan procesos por irregularidades. Los descargos y las revelaciones del operativo fueron entregadas a EL DEBER por su abogado Freddy Velásquez.

El jurista sostuvo que su defendido mantuvo silencio debido a ser un caso sensible, pero ahora decidió exponer los informes para disipar acusaciones. Según Velásquez, agentes vinculados con la DEA recibieron información de Inteligencia para dar con la casa donde estaba Marset, como las coordenadas y fotografías del inmueble. “Moreno evitó filtraciones”, apuntó.
“La información era tan delicada que no debía filtrarse a políticos, peor a la Fiscalía, y así fue”, afirmó el abogado, que atribuye al coronel Moreno la conducción de dos equipos, uno al mando del teniente coronel Erick Correa y otro dirigido por Juan Ferrufino. El segundo intervino la casa de seguridad donde, según su relato, fue aprehendida Tatiana Marset, hermana del uruguayo.
La intervención comenzó cerca de las 02:00 en la zona Las Palmas. A las 02:55, el grupo de Correa ingresó al inmueble principal y encontró a Marset durmiendo, según esta revelación. Tras vestirse, el uruguayo fue reducido y trasladado a Viru Viru. Viajaba junto al conductor y Correa, con Moreno detrás, según la defensa.
“En todo el trayecto había temor de que sean intervenidos, que haya enfrentamiento, balacera”, declaró Velásquez. Dijo que llegaron a las 03:45 y, ante el temor de un rescate, ingresaron al galpón presidencial a las 04:00. Aseguró que recién tras la detención se informó al ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y al comandante general de la Policía de entonces, Mirko Sokol.
Entre las 04:00 y las 06:00, agregó, Moreno entrevistó al detenido. Allí Marset pudo admitir que el entonces fiscal general Róger Mariaca era “su amigo” y le informaba sobre los operativos para capturarlo. De hecho, parte de ese diálogo apareció luego en un video en el que el uruguayo dice: “Mariaca es mi amigo” y “me avisa lo que hay que avisar”. La declaración es uno de los indicios utilizados en la investigación contra el exfiscal, recluido preventivamente en Cantumarca, Potosí, por presuntos vínculos con el narcotráfico.
En marzo, Oviedo, destacó que la captura fue ejecutada por policías bolivianos, sin participación directa de la DEA, cuya intervención —dijo— se limitó al traslado a Estados Unidos. “No fue entrega, fue captura”, remarcó entonces. No hubo muertos ni heridos. Marset estaba prófugo desde julio de 2023, cuando huyó custodiado por una docena de personas armadas, poco antes de la llegada de una patrulla policial formada por solo dos agentes, según se lee en esa investigación.
Velásquez también respondió a las versiones sobre maletas y dinero supuestamente desaparecidos. Aseguró que la caja fuerte con relojes y efectivo fueron entregados con registro a la Fiscalía, mientras equipos electrónicos pasaron a manos de la DEA. “Está todo documentado”, insistió y afirmó que cámaras registraron la captura y el traslado. Sobre las versiones de retiro de maletas, fue tajante: “Es todo falso”.
El descargo coincide con publicaciones que atribuyen a tres exjefes policiales y otras autoridades de una presunta desaparición de hasta $us 4 millones y objetos valiosos de la vivienda. Tales señalamientos están bajo investigación y no equivalen a hechos probados. “Muy triste saber que el coronel Moreno ahora esté abandonado, procesado y atacado”, protestó su abogado defensor. También denunció que la difusión de los nombres de los agentes comprometió su seguridad y la de sus familias.
Los agentes que participaron en esa operación fueron derivados a la Policía Montada, añadió.
El Deber