El enfrentamiento a tiros registrado el sábado 24 de octubre en Concepción dejó al descubierto una estructura criminal que conecta el narcotráfico internacional, el sicariato y una red de protección vinculada con la organización del uruguayo Sebastián Marset. En el centro de las investigaciones está el brasileño Engri Júnior de Almeida Maia, conocido como Junim Trindade, identificado por las autoridades de su país como fundador de la facción Amigos do Estado (ADE) y uno de los criminales más buscados de Brasil.

El hombre, de 38 años, recibió un disparo en la cabeza durante el operativo y permanece en terapia intensiva con pronóstico reservado. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y el comandante de la Policía, Adrián Álvarez, presentaron los resultados preliminares de una investigación apoyada por Brasil y la Agencia para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Oviedo sostuvo que, de acuerdo con la información recibida desde Brasil, la organización investigada podría tener una dimensión superior a la estructura que encabezaba el uruguayo. “Suponemos, por las informaciones que estamos recibiendo del Brasil, que esta era una organización más grande que la de Sebastián Marset”, afirmó.
Objetivo de alto valor
Según Álvarez, Trindade llegó a Bolivia en 2021 con una identidad falsa. Desde 2008 habría escalado posiciones dentro de redes criminales de Goiás vinculadas al Primer Comando da Capital (PCC), hasta convertirse en uno de los principales referentes de la ADE, organización surgida hace aproximadamente una década en la región de Goiânia.
El comandante lo calificó como “un objetivo criminal de alto valor”. A su vez, el viceministro de Lucha Contra el Narcotráfico, Dorian Badani, aseguró que el brasileño tenía más de 20 viviendas en Santa Cruz.
La ADE es investigada por narcotráfico internacional, lavado de dinero, tenencia ilegal de armas y crimen organizado. Según pesquisas brasileñas, la facción fue señalada como responsable de aproximadamente el 40% de los homicidios registrados en Goiás durante 2021. Oviedo atribuyó personalmente a Trindade unos 40 sicariatos en Brasil y entre 12 y 15 en Bolivia.
Las autoridades también relacionaron a la organización con el asesinato de dos brasileños en Valle Sánchez, la muerte de Jonathan López Rodríguez, hijo del alcalde de San Ramón, y otros episodios violentos registrados en San Ignacio, San Matías y el caso de un policía asesinado.
Álvarez explicó que la estructura de Trindade estableció vínculos con la red de Marset y proporcionaba seguridad a cargamentos de cocaína transportados en avionetas, además de protección a otras organizaciones criminales. La ruta investigada conectaba Bolivia con Brasil, desde donde existen indicios de que la droga era enviada posteriormente a Europa.
El jefe policial también mencionó al denominado Tercer Comando Puro de Goiás, cuyos alcances todavía están bajo investigación.
La dimensión económica de la ADE aparece en pesquisas de la Policía Federal brasileña, que detectaron movimientos superiores a 70 millones de reales mediante el banco digital 4T Bank, asociado al PCC. La Fiscalía de Goiás estima que la organización habría movilizado al menos 1.000 millones de reales desde su fundación. En mayo de 2025, una operación federal golpeó su estructura financiera y logística, que incluía propiedades rurales en Tocantins utilizadas como pistas clandestinas y bases para vehículos, camiones, remolques y embarcaciones.
El caso se suma a las recientes capturas en Santa Cruz de Roberto Prieto Filho, alias Betinho, y Márcio Barbosa da Silva, conocido como Beiço de Mula, cabecillas del PCC. La Policía brasileña denunció que ambos llevaban una vida de lujo en Bolivia y que, durante las pesquisas, sus agentes habrían sido descubiertos y se habría filtrado información sobre un allanamiento.
El Deber