Sebastián Michel, vocero de la demanda por las aguas del Silala, sostuvo que en la contrademanda no se incorporó la reivindicación de la denominada “deuda histórica” por el uso de las aguas porque hubiera perjudicado al objetivo que se busca: conocer, a través de estudios independientes, el porcentaje de agua que es producto de la canalización artificial, la cual debe ser entregada a Chile a través de un tratado. El diplomático subrayó que corresponde que Bolivia y Chile “se entiendan” a través de ese convenio.

“Es uno de los temas que en estos próximos 14 días podría incomodar, el hecho de que el comité cívico hubiera reclamado de que en esta contrademanda se hubiera incorporado la deuda histórica, pero nos hubiera hecho un daño a la demanda general de lo que en realidad queremos, que es que un estudio científico determine el cuánto por ciento de las aguas son de curso natural y el cuánto por ciento de las aguas han sido producto de esa canalización, para que éstas sean entregadas a Chile con un acuerdo”, declaró Michel a Bolivia Tv
En 2009, en el marco de la negociación que llevaban adelante Bolivia y Chile llegaron a un borrador de preacuerdo, el cual entre sus puntos estipulaba que del total del agua que fluye a través de la frontera, corresponde inicialmente a Bolivia el 50%, porcentaje que podría incrementarse en función de los resultados de estudios que se realicen de forma conjunta.
Sin embargo, en aquella oportunidad sectores de Potosí, y en especial el Comité Cívico Potosinista, cuestionaron que no se incluyera en el documento la “deuda histórica” por los casi 100 años del uso de las aguas y reafirmaron esa reivindicación. “No se puede perdonar más de 100 años de deuda”, fue una de las expresiones que se escucharon en ese entonces.
En junio de 2016, Santiago interpuso una demanda contra Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con el petitorio de que esa corte declare que el Silala es un curso de agua internacional, cuyo uso se rige por el derecho internacional.
Casi dos años después, Bolivia contrademandó y señala que el Silala es un curso de agua internacional artificialmente mejorado; que Chile no tiene ningún derecho para usar el total del caudal y que si quiere continuar con el uso del “flujo mejorado” debe avenirse a negociar.
Michel indicó que “lo único que está en duda acá es cuánto por ciento de esas aguas son de curso natural y el cuánto por ciento de esas aguas han sido producto de una canalización”. Agregó que las posiciones de Bolivia y Chile cada vez se acercan, y subrayó el hecho de que Santiago ya reconozca que hay obras artificiales.
“Ellos reconocen que ha habido obras artificiales, y esas obras artificiales, por supuesto, han sido hechas para mejorar el caudal. Entonces yo creo que las posiciones se están acercando”, aseguró el diplomático.
Michel agregó: “Tenemos que pensar también con un poco de grandeza, con un poco de humanidad. Ahora, dentro de ese esquema de humanidad, corresponde que Chile y Bolivia se entiendan a través de un tratado, que digan mirá, nosotros esta canalización ya la vamos a reconocer que siga su flujo, pero que eso genere una compensación”.
Emerson Calderón, secretario general de Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (Diremar), dijo que Bolivia en sus alegatos expondrá los estudios sobre el origen del Silala.
“En la sesión de los alegatos orales por las aguas del Silala que se desarrollará el lunes 4 y martes 5 de abril, ante el Tribunal de la CIJ de La Haya, el Estado Plurinacional de Bolivia expondrá estudios jurídicos y científicos sobre el origen de los recursos hídricos que nacen en bofedales y manantiales del territorio boliviano”, declaró la autoridad.La demanda y la contrademanda
- Chile • Santiago solicita a La Haya que declare que el Silala, junto con las porciones subterráneas de su sistema, es un curso de agua internacional, cuyo uso se rige por el derecho internacional. También pide que declare que Bolivia tiene la obligación de tomar medidas apropiadas para prevenir y controlar la contaminación y otras formas de daño a Chile que resulten de sus actividades en las cercanías del Silala.
- Bolivia • La Paz pide a la CIJ que declare que “Bolivia tiene soberanía sobre los canales artificiales, en los mecanismos de drenaje en el Silala, que están ubicados en su territorio y tiene el derecho soberano a decidir cómo los mantendrá”. También solicita que determine que “Bolivia tiene soberanía sobre el flujo artificial de las aguas del Silala, que ha sido diseñado, mejorado o producido en su territorio”.
Reconocen que ha habido obras artificiales y, por supuesto, han sido hechas para mejorar el caudal
Sebastián Michel, vocero
Bolivia expondrá estudios jurídicos y científicos sobre el origen de los recursos hídricos
Emerson Calderón, Diremar
Página Siete
