Bolivia está rezagada en el control del espacio aéreo

Los gobiernos de la región han invertido en el control de su espacio aéreo con la compra de radares. Sin embargo, Bolivia es un “Triángulo de las Bermudas” sin la capacidad de detectar aviones que transporten carga ilegal.

Autoridades de Defensa del Gobierno de Perú manifestaron de forma constante su preocupación por los sobrevuelos clandestinos que atraviesan cielo peruano y boliviano.

En abril de 2019 se anunció la compra de dos radares para combatir el sobrevuelo de narcoavionetas.

El entonces ministro peruano de Defensa, José Huerta, expresó su preocupación por la falta de control aéreo en las zonas productoras de cocaína, especialmente en el Valle de los Ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem). Esta región es vecina del norte de La Paz y Pando, así reportó la agencia EFE.

Otro ejemplo de la región es Colombia, donde las inversiones fueron millonarias; 639 narcovuelos se registraron en ese país desde el año 2003.

La Fuerza Aérea Colombiana (FAC), aunque no precisó el número, aseguró que los vuelos a y desde Venezuela fueron los que más se incrementaron desde hace cinco años.

Colombia, debido a las actividades del narcotráfico, es uno de los países que más ha invertido en tecnología de rastreo, aunque sin contraparte venezolana, así reportó el medio El Tiempo.

Es más, desde 2016 se investiga el caso de una oficial de seguridad acusada de ser el enlace de una red criminal que trafica droga hacia Estados Unidos, México, Guatemala y Honduras.

La oficial, según los avances de la investigación, apagaba los radares para evitar controles a los denominados “narcovuelos”. Siete personas están detenidas acusadas de ser cómplices del caso.

Para Brasil también es una preocupación la situación aérea boliviana. El presidente Jair Bolsonaro, inauguró en agosto de 2020 un nuevo centro de radares para realizar operaciones de control aéreo y combate al narcotráfico. Está situado próximo a los límites del país con Bolivia y Paraguay.

“Este nuevo centro va a colaborar y mucho en el combate contra las drogas”, dijo el mandatario según reseña la agencia EFE.

En el caso de Argentina, la Fuerza Aérea Argentina se quedó sin equipo, buscó reforzar los controles en la zona fronteriza con Bolivia, adyacente a Salta. Los puntos llamados conflictivos para este país están en Las Lomitas y Pirané en Formosa; Resistencia, Chaco; y Posadas y San Pedro, Misiones.

El gobierno de Mauricio Macrí en uno de sus discursos, según el portal de El País, dijo que iba a declararle la guerra al narcotráfico con la compra de radares y todo tipo de tecnología.

En 2017 el gobierno de ese país ya tenía siete dispositivos en funcionamiento, entre radares móviles y de detección terrestre que tiene el Ejército.

Ese año compraron otros tres radares con los que se detectó un 22% menos de vuelos no identificados en el cielo argentino.

El Ministerio de Defensa de ese país informó en ruedas de presa que no ha tenido que recurrir al derribo de aviones, aunque desde 2016 aplica un decreto presidencial que otorga ese permiso. Bolivia frente a estos ejemplos está rezagada.

Página Siete

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