Erick Foronda, el exsecretario privado de Jeanine Áñez durante su presidencia, reapareció ayer en una entrevista y cuestionó al exministro de Gobierno Arturo Murillo con quien dijo que tuvo algunos roces, pero su obligación era coordinar con él temas de seguridad nacional.

Calificó sus acciones como “vergonzosas” para el proceso histórico que se vivió tras la renuncia de Evo Morales por las “fechorías” cometidas por Murillo y su entorno.
“Son indefendibles y son vergonzosas para un proceso histórico en el que nos tocaba aportar con experiencia profesional y con nuestros diplomas democráticos, y no para aprovecharse de cargos. Esas actitudes han ensombrecido, han decepcionado y son indefendibles y decepcionantes y son vergonzosas”, aseguró al medio.
La exautoridad se encuentra detenida en EEUU, acusada por soborno y lavado de dinero que se presume es proveniente de la corrupción en la adquisición de gases lacrimógenos para el Estado boliviano.
Dijo también que el proceso es producto de una investigación limpia de injerencias y basada en el profesionalismo por lo que cree en la justicia y en las instituciones del país del norte.
Recalcó que las actitudes de Murillo “son detestables”, pero también recordó que en los 14 años del anterior gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS) con Morales los hechos de corrupción no fueron esclarecidos. Llamó a que con la misma celeridad se investiguen.
“Me parece que también deberíamos tener la misma rapidez para seguir el proceso con la innumerable cantidad de corrupción, de casos concretos que se tienen de los 14 años de gobierno totalitario de Evo Morales”, apuntó.
El exsecretario de Áñez afirmó que Murillo estaba a cargo del tema de seguridad nacional en el gobierno transitorio y que no tiene certeza de cuánto sabía la exmandataria.
SUCESIÓN
Por otro lado, Foronda aseguró que el gobierno de la expresidenta fue constitucional y resultado de una respuesta pacífica después de lo que calificó como “intento del fraude monumental que se hizo en 2019”.
“La sociedad, las redes sociales, la prensa son los testigos, los actores internos e internacionales, la Iglesia Católica, la Unión Europea, España, las Naciones Unidas son testigos que pueden avalar que este proceso ha sido constitucional respetando además absolutamente todos los poderes constituidos”, aseveró.
Denunció que el MAS busca “falsificar la historia” para emprender una persecución política mientras hay temas más importantes en Bolivia como la salud.
Argumentó que durante el periodo transitorio el Ejecutivo y Legislativo coordinaron la promulgación de la ley de convocatoria a elecciones y la elección de vocales electorales, pero además la Central Obrera Boliviana (COB) se reunió con el gobierno de Áñez, que a su vez amplió el mandato de la dirigencia cobista.
Redacción-Erbol
