Pasaron un mes y siete días para que Nadia Cruz pase de la Defensoría del Pueblo a asumir el cargo de viceministra de Igualdad de Oportunidades, dependiente del Ministerio de Justicia. El activista de Derechos Humanos Franco Albarracín califica como un “premio” a su rol parcializado en favor del Movimiento Al Socialismo (MAS).
“Ha sido una grata sorpresa. Vengo de tareas bastante complejas y pesadas. En Bolivia existen muchos desafíos y pendientes, mucho trabajo por realizar y vivimos en una coyuntura política que sigue poniendo en riesgo el ejercicio de derechos humanos de población ante medidas de facto que están generando mayor vulnerabilidad”, dijo Cruz, tras su posesión, según reporte de ANF.
La posesión de Cruz se da después de que hubiese ocupado el cargo de defensora del pueblo interina durante tres años. Fue el ministro de Justicia, Iván Lima, quien posesionó a la nueva servidora pública.
La nueva autoridad afirmó que su “militancia política es clara y única, y es con los derechos humanos”. Además, señaló que los discursos de “odio” en su contra caen dentro de la libertad de expresión.
Para Franco Albarracín, el nombramiento es un “premio” a sus actitudes parciales a favor del MAS.
“Esta designación, al igual que con los exmagistrados del TCP y otras autoridades que se han sometido al partido de gobierno, esta designación de Nadia Cruz es un premio por haberse portado de manera adecuada y a favor del MAS”, insistió Albarracín.

Rek: “No hay independencia”
La senadora de Creemos Centa Rek manifestó que el nombramiento de Cruz es una muestra de que existe un sometimiento al partido de gobierno, “tal es así que los premian al salir de la Defensoría en cargos del Ejecutivo. No hay una Defensoría del Pueblo independiente”, declaró.
La dirección nacional del partido gobernante apunta a los servidores públicos sean del Movimiento Al Socialismo para ejercer funciones en el aparato estatal. Se desconoce si Cruz es inscrita al oficialismo o sólo aparecerá como invitada.
La falta de imparcialidad marcó a la exdefensora
Cruz fungió como defensora del pueblo interina desde el 30 de enero de 2019 hasta el 23 de septiembre de 2022. Su interinato fue muy observado por la oposición y otros actores políticos, debido a su accionar sesgado respecto a la vigencia de los derechos humanos y proclive al MAS.
Durante los hechos de 2019, hubo varias violaciones a los derechos humanos de los sectores en conflicto: organizaciones sociales afines al MAS y cívicos del país. Se quemaron las casas del ex defensor del pueblo Waldo Albarracín y la de la periodista Casimira Lema, además de la quema de los 66 buses PumaKatari y otros.
Parcializada
Ante esto, Cruz se limitó a hacer conocer las denuncias a favor de las organizaciones afines al partido gobernante.
El activista en derechos humanos Franco Albarracín recordó que, cuando hubo denuncias por el uso excesivo de violencia, persecución política, las violaciones a derechos humanos en conflictos, como los de Adepcoca o los incendios, la exdefensora se limitó a “guardar un silencio cómplice”. Declaró que ella no emitió ningún pronunciamiento y tampoco hizo una investigación imparcial. Al contrario, “justificó las acciones promovidas por el Gobierno”.
“Los cargos jerárquicos no se les dan a personas con conocimiento, sino a personas de confianza del partido político”, recalcó el activista Albarracín.
Los Tiempos
