La última audiencia de recepción de pruebas en el juicio contra los rugbiers por el crimen de Fernando Báez Sosa, de 18 años, coincidió con el tercer aniversario de su muerte y se espera que el fallo se conozca el próximo 31 de enero.

Ayer los tribunales de Dolores fueron empapelados con carteles en los que se pide justicia, reportó el diario Clarín.
La semana que viene comienza la recta final del juicio, que constó de 13 audiencias, porque comienzan los alegatos. El próximo miércoles será el turno de los fiscales Gustavo García y Juan Manuel Dávila, y la querella a cargo de Fernando Burlando y Fabián Améndola. Al día siguiente, el abogado de los ocho rugbiers acusados de matarlo, Hugo Tomei, alegará.
Tras los alegatos de las tres partes, los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Dolores, tendrán hasta cinco días hábiles desde el jueves 26 para dar a conocer el veredicto. En principio, se conocerá la decisión judicial el último día de enero, el martes 31, aunque durante la última jornada no lo confirmaron.
El crimen de Fernando Báez Sosa, de 18 años, ocurrió el 18 de enero de 2020, en plena temporada veraniega, a la salida de una discoteca en el balneario de Villa Gesell, 370 km al sur, un destino muy concurrido por jóvenes en la costa atlántica argentina.
Esa madrugada fue atacado por un grupo de ocho jóvenes, que en aquel momento tenían entre 18 y 21 años. Báez Sosa, quien era hijo único, murió de un traumatismo de cráneo causado por los golpes recibidos cuando estaba tendido en la vereda.
Mientras los atacantes lo pateaban en el suelo le gritaban insultos racistas, según testigos, registros de cámaras de seguridad y chats entre los acusados.
En la audiencia de ayer afuera de la sala quienes apoyaban a la familia de Fernando gritaban “asesinos, asesinos, perpetua, perpetua”; adentro los peritos de la defensa, Juan José Fenoglio y Jorge Rodolfo Velich, cuestionaban la autopsia, según Clarín.
Antes de que se muestren imágenes de la autopsia, los padres de la víctima salieron de la sala. Se vio el lugar donde Fernando tenía la huella de la zapatilla de Thomsen, y el perito de parte consideró que todas las lesiones que tiene en la cara el joven “son leves”. Por su parte, Velich sostuvo que “la autopsia es fundamental, es la IPP, una prueba pericial irrepetible.
La jornada siguió con las declaraciones de dos de los imputados. Primero, Lucas Pertossi habló: “Estoy muy mal por lo que pasó, estuve con tratamiento psicológico, psiquiatra, medicación. Nos hizo muy mal esto. Siento mucha pena por todo lo que pasó. Nunca le pegué a Fernando Báez Sosa, no lo toqué, no participé del plan de asesinato de matar a alguien: sólo fui de vacaciones”.
Y luego pidió la palabra Blas Cinalli, quien relató que afuera de Le Brique vio a un amigo al cual agarraban de la cintura y del pie. “Le dije que lo suelte, me agarra a mí. No lo podía zafar. Cuando lo logro, le pego una patada. Por las pericias que pude ver, dicen que Fernando tenía sangre mía en el meñique. Nunca le pegué, supongo que la persona que crucé en el boliche habrá sido él”, afirmó, según Clarín.
Los fiscales que intervienen en el juicio a los ocho rugbiers acusados del crimen aseguraron, según la agencia de noticias Télam que las explicaciones que intentaron dar los imputados a lo largo del debate “no logran refutar las pruebas en su contra” y afirmaron que “no hay ninguna duda” de que se ha acreditado “la materialidad del hecho”.
“La explicación que intentaron dar los acusados no es suficiente. Desde el primer día hasta el día de la fecha hemos obtenido las pruebas necesarias. Estimamos que se va a acreditar el anuncio que hicimos la primera jornada”, dijo a la prensa el fiscal Juan Manuel Dávila.
Añadió que las declaraciones que dieron los acusados fueron “en provecho de la hipótesis de la Fiscalía” y adelantó que en los alegatos el 25 se explicará el rol de los ocho imputados.
La querella
Imputados •Los acusados -Máximo Thomsen (23 años), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23), Blas Cinalli (21), Ayrton Viollaz (23), los hermanos Luciano (21) y Ciro (22) Pertossi, y su primo Lucas (23)- fueron arrestados el día del crimen de Fernando Baéz.
Arresto• Cumplen prisión preventiva en una cárcel de la periferia sur de Buenos Aires, desde donde fueron trasladados a Dolores, 200 km al sur, para asistir al juicio.
Delitos• Los rugbiers están acusados de “homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas”, así como de causar “lesiones leves” a amigos de Báez que intentaron ayudar a la víctima.
AFP-Agencias
