El excomandante general de la Armada Boliviana Orlando Mejía se acogió a su derecho al silencio por los sucesos dos años atrás en Senkata. El almirante fue aprehendido el pasado lunes por presuntos delitos de homicidio y lesiones graves y leves.

«(Mejía) se ha hecho presente ante el Ministerio Público el día de ayer a objeto de que pueda prestar sus declaraciones. En sus declaraciones ha hecho uso de su derecho constitucional de guardar silencio», afirmó el director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), coronel Alberto Aguilar, a radio Éxito.
«Él está en este momento aprehendido en celdas policiales dentro del caso denominado Senkata por el delito de asesinato, homicidio y lesiones graves y leves», agregó.
Mejía fue aprehendido por estar presuntamente involucrado en la muerte de 10 personas en los hechos de Senkata, El Alto, el 19 de noviembre de 2019, durante enfrentamientos entre uniformados y grupos de manifestantes que exigían el retorno de Evo Morales al poder.
El almirante asumió el mando de la Armada el 13 de noviembre de 2019, durante el gobierno transitorio de Jeanine Añez, y con él suman seis ex jefes militares detenidos por los presuntos delitos.
Entre los otros detenidos están: el general en retiro y exdirector de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Luis Fernando Valverde Ferrufino, recluido en el penal de El Abra, Cochabamba. También el excomandante de la División Mecanizada del Ejército, general Franko Suárez Gonzales; el coronel del Ejército Julio César Tamayo; el excomandante del Ejército general Iván Patricio Inchauste Rioja; el exjefe del Estado Mayor, general Pablo Guerra. Los cuatro están detenidos en la cárcel de San Pedro de La Paz.
Página Siete
