El presidente electo del Comité pro Santa Cruz, Fernando Larach, dijo que, en sus dos años de gestión, con su directorio trabajará en un “plan ambicioso” enfocado en la descentralización para sentar las bases de cambio en Bolivia.

“No podemos seguir fortaleciendo un aparato estatal del Gobierno nacional que poco favor le hace al desarrollo de las regiones», dijo.
«Necesitamos descentralizar, ya sea profundizar la autonomía o el federalismo”, acotó este lunes en entrevista con la red Unitel.
Regiones
Afirmó que se debe trabajar en la descentralización de la administración de los recursos y la decisión sobre políticas de desarrollo en las diferentes regiones.
“Esto para que, en base a las necesidades, características y culturas de cada departamento; se puedan desarrollar las potencialidades”, indicó.
Mandatos
Por otra parte, dijo que se encarará varios desafíos, entre ellos el cumplimiento de los mandatos de los cabildos como ser la revisión de la relación de Santa Cruz con el Estado, la amnistía solicitada para “presos políticos” y la posterior acción en caso de incumplimiento.
En el cabildo del 25 de enero se le dio plazo de 30 días al presidente Luis Arce para que apruebe una ley de amnistía para más de “180 presos políticos”.
Caso contrario, se anunció que se impulsaría el revocatorio de su mandato.
“Los mandatos de los cabildos están hechos para cumplirse y habrá que esperar los plazos establecidos en la ley de amnistía y la ley electoral para un posible revocatorio de mandato a las autoridades electas”, explicó.
Adelantó que corresponde hacer un análisis de cómo llevar adelante el revocatorio.
Pasra este fin se convocará a un cuerpo colegiado que orientará adecuadamente al Comité pro Santa Cruz a fin de “no cometer errores que pongan en riesgo la democracia”.
Acotó que también continuará la lucha por el pacto fiscal, el padrón electoral, la redistribución de escaños y reforma judicial.
Diálogo
Asimismo, dijo que ya planteó los canales de diálogo a establecerse con todas las instancias a fin de prevenir o solucionar conflictos.
“Vamos a dialogar con responsabilidad, pero tampoco vamos a permitir que nos quieran ver las caras de opas y nos tomen el pelo”, apuntó.
Finalmente, ponderó toda la colaboración que le ofreció la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM).
Ello para el éxito de su gestión y los desafíos que encarará hasta 2025.
La Razón
