La exministra Teresa Morales afirmó que la Iglesia Católica asumió un rol político en 2019, tras la renuncia del expresidente Evo Morales. Indicó que, supuestamente, el 10 de noviembre de ese año en una reunión, solo con asesores de oposición, definieron que Jeanine Añez asuma la presidencia.

En 2019, luego de la renuncia de Morales, representantes del clero fueron mediadores para que se pueda dar el proceso de transición, ante el estallido social y la crisis política. Sin embargo, desde el Movimiento Al Socialismo (MAS) insisten con la retórica del supuesto “golpe de Estado” y ahora critican el rol de los obispos.
La exconsejera Morales observó que los obispos se reunieron el 10 de noviembre solo con asesores de oposición, sin la participación de representantes del MAS, y ahí se definió que Añez iba a ser presidenta.
“La Iglesia día ante (del 11 de noviembre) había convocado solo a una de las partes y había participado de un llamado telefónico, pusieron en altavoz al monseñor (Eugenio) Scarpellini, en el teléfono de Ricardo Paz, y le habría propuesto ser presidenta (a Añez), ella había aceptado ser presidenta”, dijo en entrevista en radio Fides.
La exautoridad manifestó que ninguno de los asesores eran parlamentarios y no tenían ni legitimidad para asumir determinaciones. “Ricardo Paz no era parlamentario ni nada, Jerjes Justiniano no era parlamentario ni nada, el entonces rector de la universidad (Waldo Albarracín) no era parlamentario ni político y todo ellos deciden quién va ser presidenta”, añadió.
Morales indicó que no se cuestiona el rol que asumió la Iglesia entre los días 11 y 12 de noviembre, cuando fueron convocados a las reuniones representantes del MAS, pero sí el papel que desempeñaron horas después de la renuncia del exmandatario.
Página Siete
