Evo sostiene que «no pudieron demostrar» ningún delito en su contra cuando el MAS estuvo fuera del poder

El expresidente Evo Morales afirmó este domingo que ninguna autoridad judicial pudo probar ningún cargo en su contra entre 2019 y 2020, el periodo en el que el MAS estuvo fuera del poder por efecto, según dijo, de un “golpe de Estado”. Hace cuatro años, Morales dejó el poder tras unas elecciones en las que hubo “manipulación dolosa” de resultados, según la OEA.  

“Todo un año, durante el golpe de Estado, nos han investigado, pero no pudieron demostrar nada. Pese a su discurso de odio, estamos fortalecidos gracias a la unidad del Instrumento Político del Pueblo. Aunque traten de dividirnos, en el MAS-IPSP nos mantenemos unidos”, escribió el también líder del partido gobernante en su cuenta de Twitter.  

La postura del político tiene lugar tras la polémica por las declaraciones de legisladores de la facción del MAS que respalda al gobierno del presidente Luis Arce y que daban cuenta de una solicitud que pudo hacer Evo para que líderes sindicales como el de la Central Obrera Boliviana (COB) pidan su renuncia durante la crisis política de 2019.

El secretario de la COB, Juan Carlos Huarachi, optó por el bajo perfil desde que salieron a la luz estas nuevas versiones, mientras que, desde la oposición acusaron a Morales de promover “un autogolpe”. Ante el riesgo de que la hipótesis del ‘golpe’ sea eliminada, el Gobierno optó por revalidar esta versión y Morales bajó el tono de las acusaciones contra la administración de Luis Arce.

Eso sí, más temprano, el líder del MAS habló de una “mala campaña” en su contra que menciona que estaría promoviendo la reducción de las rentas de jubilación de las Fuerzas Armadas. Sugirió que estas versiones están circulando entre las filas de los militares.

“En ninguna reunión del MAS se comenta siquiera que se va reducir la jubilación a los militares”, afirmó el mandatario en su programa dominical que se emite a través de la radio Kawsachun Coca.

El exsenador por el MAS, Omar Aguilar, quien fue uno de los actores de las negociaciones en la crisis política de 2019, afirmó que hubo un acuerdo entre Luis Fernando Camacho, entonces presidente del Comité Cívico, las Fuerzas Armadas y la Policía. Esto, mencionó complicó la situación de Evo Morales.

“Evo ya no gobernaba desde Palacio de Gobierno, desde la Casa Grande del Pueblo, sino desde la base aérea de El Alto, es decir en pleno aeropuerto, junto a las organizaciones sociales que se mantuvieron con él hasta el último momento”, recordó.

Sobre las declaraciones de legisladores arcistas, que manifiestan que Evo hizo que le pidieran su renuncia, indicó que él tomó la decisión de pedir a las organizaciones y a la COB que le soliciten la renuncia, “para fortalecer el pedido generalizado de todos, no solamente de los pititas en ese momento, sino de las propias organizaciones”.

Para el exsenador, lo más importante, más allá de que a partir de esa declaración se diga que fue un autogolpe, es que los autores revelen lo que realmente pasó en ese año.

«Pido que tengan el valor civil, a: Tuto Quiroga, Samuel Doria Medina, Carlos Mesa, y tantos políticos que estuvieron en las reuniones de la Universidad Católica Boliviana (UCB), junto a Adriana Salvatierra, Teresa Morales y Susana Rivero, la Iglesia Católica y otros más, que expliquen si realmente se negoció, como se dice en pasillos, la salida de Evo Morales después de la renuncia en Chimoré».

El Deber

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