En Tarija no causa expectativa el anuncio de que Argentina seguirá comprando gas natural en 2024 y solo ven como un «respiro económico» temporal.

La Secretaría de Energía del país vecino reveló que se negocia una nueva adenda al contrato de compraventa de gas natural entre ENARSA e YPFB con un volumen en firme para el próximo año.
«Es un respiro que de una a otra va garantizar los ingresos, pero vamos a pedir una información oficial sobre la venta de gas natural al país vecino», dijo el presidente del Comité Pro Intereses, Jesús Gira, quien este lunes asumió el mandato cívico.
El gobernador de Tarija, Óscar Montes, declaró que seguramente Argentina requiere el gas boliviano con carácter previsor sabiendo que, por ahí, no les alcanzará el tiempo de conclusión de los proyectos de transporte que tienen para llegar con gas de Vaca Muerta al Norte de su país.
Sin embargo, Montes afirmó que independientemente de esta negociación, la realidad es que Argentina tiene su propio gas natural para abastecer su mercado y exportar.
«Una vez que llegue el gas de Vaca Muerta al Norte argentino nuestro gas va a tener que competir. Entonces está claro que van a dejar de comprarnos», expresó la autoridad tarijeña.
El analista Raúl Velásquez dijo que es necesario que en Bolivia se discuta una nueva política energética para ser plasmada en una Ley que considere la actual realidad sectorial a nivel nacional, regional y mundial.
Añadió que la reducción de la producción y renta petrolera es resultado de la política hidrocarburífera implementada en Bolivia desde mayo de 2005 con la Ley 3058 y empeorada después con el Decreto Supremo 28701 llamado de «nacionalización».
El Deber
