El incremento de casos de COVID-19 en el país obliga a los gobiernos departamentales y municipales a asumir medidas restrictivas, principalmente de horarios.

Desde la Policía descartan la aplicación de multas o arrestos por el incumplimiento de estas medidas, sin embargo, aseguran su intervención en casos de perturbación del orden público o agresiones en medio de controles de rutina.
Así lo hizo conocer el Comando Departamental de la Policía de Santa Cruz, a través de un comunicado, mediante el cual señala que se “garantiza el cumplimiento de las leyes, derechos y garantías”.
Continúa informando que su labor se reducirá a realizar recomendaciones a las personas que circulan fuera de horario que se constituyan en sus hogares.
La instructiva viene desde el Ministerio de Gobierno, a través del Viceministerio de Régimen Interior y Policía, según informó el titular de esta cartera de Estado, Nelson Cox, a este medio.
La autoridad aseguró que se trata de políticas municipales por lo que el control debe estar a cargo de sus funcionarios, en el marco del desarrollo subnacional y la Policía solo participará en los casos que sean necesarios.
“La Policía no está al mismo ritmo de 2020, cuando se multaba y se convertía en un mecanismo de exacción y de hechos de corrupción. Ese no es el mandato. Cada municipio y departamento tiene que ver de ser más innovador”, refirió.
Descartó cualquier decreto sancionatorio.
Por otro lado, Cox proyectó para las próximas semanas un trabajo de coordinación y prevención de los conflictos sociales.
Redacción
